Miguel Amoros hace una exposición polémica de lo que es el pensamiento posmoderno y sus implicaciones conservadoras, procapitalistas y antirrevolucionarias.El pensamiento posmoderno como nocivo al pensamiento anarquista y a todo pensamiento crítico. A pesar de que generalmente se piensa que el pensamiento posmoderno es crítico y liberador.
La exposición de Amoros es muy clara y entendida de lo que ha sido el pensamiento revolucionario teórico y los movimientos emancipatorios. En ese sentido es especialmente valiosa en el contexto actual en el que charlatanes tratan de hablar de filosofía y cultura crítica confundiéndolo todo desde lugares comunes y clichés, you tube está plagado de ellos.
Inicia su exposición hablando de los antecedentes modernos del pensamiento revolucionario, poniendo especial acento en el pensamiento de Hegel que sería el heredero del pensamiento ilustrado emancipador, y en cierta forma, el principio del pensamiento revolucionario radical en sus discípulos Marx y Bakunin. Amoros le da una importancia fundamental a esta tradición ya que para él constituye incluso el elemento emancipatorio que recorre los movimientos del siglo XX, como es el movimiento del 68, que es motivado por el pensamiento situacionista heredero de Hegel y nutrido por los elementos de pensadores que piensan desde el arte, la cotidianidad, la antropología y otras disciplinas nuevas.
Respeto al pensamiento posmoderno para Amoros implica una especie de reflejo de la situación social en la que se sume el siglo XX. Los tópicos de la muerte, la nada, la escisión de esencia y existencia, la crisis identitaria que lleva a la exaltación de elementos como el nacionalismo, la raza, son reflejo de la situación social crítica y totalitaria en la que se encuentra la sociedad, los efectos de la destrucción capitalista y su imposición a través de la represión del Estado, las personas son extremadamente pobres o peligrosamente amenazadas en su vida: el origen del pensamiento posmoderno. El pensamiento de Heidegger sería la expresión de esa situación, y sus herederos, continuarían su labor, siguiendo el proceso de descomposición social, dando recursos para sobrellevarlo, y simultáneamente, descalificando los elementos de otros pensamientos que podrían implicar una crítica o alternativa a esa situación.
Si bien el planteamiento de Amoros es polémico también interesante, ya que a la par de criticar el pensamiento existencialista critica gran parte del pensamiento crítico de los 60, como el pensamiento de Lyotard y Foucault, por continuar esta posición que niega las posibilidades de un pensamiento comprensivo, y sobre todo, que reivindique la capacidad y potencia revolucionaria, centrándose en la relatividad, la imposibilidad de distinguir entre verdad y mentira, la anulación de los recursos históricos, pues ni historia ni sujeto tienen realidad, e incluso, los problemas más importantes se convierten en los problemas de individuos o pequeños grupos aislados. Individuos y minorías que sólo buscarían su beneficio entendido en los términos de un gozo muy elemental y problemas personales que se resuelven a través de un anti normalismo, hacer lo contrario a la norma pero sin proponer una alternativa distina, vegetarianismo, trasvestismo y empoderamiento. Incluso llega a afirmar que la idea de la micropolítica es nociva pues no habría nada distinto al poder, idea a la que llegó también Foucault y lo hizo replantear la orientación de su pensamiento en la última parte de su obra pero sin abandonar el sesgo individualista que ya había tomado.
La exposición concluye planteado que el pensamiento posmoderno es nocivo al anarquismo pues niega los fundamentos ilustrados de los que parte: la capacidad revolucionario del sujeto, la potencia del pensamiento racional, la fuerza de la razón y la verdad, la importancia y continuidad de los procesos históricos, la relevancia de las categorías colectivas de masa o pueblo. El pensamiento posmoderno sería un pensamiento propio de los grupos universitarios, que reproducen la subjetividad de jóvenes europeos d e clase media, es un pensamiento de individuos adaptados a un mundo que tiende a la destrucción de lo humano y a la pasividad frente a esta destrucción, individuos aislados en las dinámicas de las redes sociales y el consumo, la soledad y la impotencia. Amoros alerta contra las nuevas tendencias anarquistas que tratan de integrar posiciones posmodernas a costa de ignorar o negar la tradición teórica y practica el anarquismo, así, como sus capacidades subversivas.
Para Amoros el pensamiento posmoderno en una reivindicación de la destrucción de la cultura y el pensamiento revolucionario, es el nihilismo consistente en la destrucción de todo en función de la ganancia, el imperio del capitalismo, el valor de cambio, sobre el mundo y el ser humano, valor de uso. Aquí el enlace:
https://www.facebook.com/colectivo.autonomomagonista/videos/787555838117766/?hc_ref=ARQCgn9QrC_VIb9csUKDFiuVy9VUY_ZI_caO1y6x4HmJ7HbTP26dyJC4tsTDrjwEiWw
Filosofía salvaje: mesetas y delirios de Spinoza, Deleuze, Nietzsche o Benjamin. Poesia salvaje: visiones y sueños de Rimbaud, Kafka, Cortázar, Rulfo o Bolaño. Vitalidad revolucionaria de los cantos indígenas, negros, gitanos, judíos... Resistencia y Creatividad.
l
La Vitalidad es el presente. Todo está en la vida y es la vida, los cuerpos mueren pero la vida continúa, es eterna. Siempre se está en medio de la vida y la vida en medio de nosotros. Nos atravisa para llegar a otros, así como atravesó a otros, para llegar hasta nosotros. La vida es incontrolable, poderosa, inalienable, misteriosa, creativa. La vida es salvaje: es el amor.
domingo, 26 de noviembre de 2017
lunes, 17 de julio de 2017
Participación en el Festival COMPARTE del EZLN edición cibernética
Virtual
&
Real
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
Al CNI
Lo real, lo
que se nos dice es lo real, es tan pobre
Tan poca
cosa, que no alcanza para nada
No alcanza
para que las personas no tengan hambre
Ni frío
Ni ganas,
ni sueños insatisfechos
No alcanza
para alimentar a los animales
Ni a las
plantas
Y menos a
las voces
que adentro
reclaman luz
Las
alegrías andan raquíticas y delirantes
de aquí
para allá como drogadas,
chocando
entre ellas
como
sombras perdidas.
Mientras
espectros
en las
pantallas
de todo el
mundo
se exhiben
satisfechos
por casi
nada
de esa casi
nada.
Porque lo
real,
eso que no
alcanza
para
alimentar nada que valga algo
los
alimenta a ellos,
como el
terror se alimenta del miedo
y las
mentiras de la ignorancia.
Hoy Agosto
de 2017, la red, el sueño de un mundo
libre de gobiernos, usureros, jueces y policías, un mundo donde cupieran todos
los mundos que de alguna manera u otra ya somos -y tienen hambre y reclaman
salir, ser habitados-, se ha convertido en su mayor parte en el espejo del
mercado, en el mejor y más detallado reflejo de las pesadillas de los otros
mundos que también somos. Los mil caleidoscopios que hay en nuestros ojos se
convierten en la cámara de 16 megapixeles de los teléfonos celulares. Y los
puñales, pinceles, plumas, latas, libros, microscopios, telescopios y cinceles
que las personas traen en sus bolsas y bolsillos se convierten en espejos que no
reflejan nada que nos sea la pobre imagen fija en hd de un mundo que le da la
espalda al hambre de los mundos. Las pantallas que brillan entre las manos de
hombres y mujeres son como los ojos de medusas que los hipnotizan para
devorarlos mientras ellos posan y ríen. Orwell y Huxley se quedaron cortos con
lo que imaginaron y si viviera tachonearían rápidamente sus libros antes de que
pasaran mas cosas.
Pero…
Siempre hay
un pero.
O siempre
que las cosas se vuelven interesantes
Bellas,
rebeldes, creativas
hay un
pero:
¿Cuál es la
red?
¿La
primera, la más grande?
¿La que
desde el principio alimentó a esta?
Pues...
miércoles, 3 de mayo de 2017
¿QUÉ ES LA MÁQUINA DE GUERRA? LA FILOSOFÍA DE DELUEZE-GUATTARI
El concepto de máquina de guerra es
un concepto muy importante desarrollado por Deleuze-Guattari en sus estudios
conjuntos de los dos tratados de psiquiatría y capitalismo, El Anti Edipo y Mil Mesetas, en el primero se define el concepto de máquina
deseante[1] y en el segundo el de máquina de guerra[2].
La máquina de guerra es un concepto en extremo práctico y concreto, que tiene
la perspectiva militante y clínica de Guattari aunada a la perspectiva
heterodoxa de lo que Deleuze entiende como no-filosofía[3]
en la filosofía, los dos aspectos que nos permitirán entender el alcance de esta
simbiosis son el deseo y la afectividad, que trataremos en este apartado.
A la
pregunta de Clare Parnet en torno al deseo: «[...]
Con Félix Guattari, muestra la importancia del deseo y su aspecto
revolucionario frente a toda institución, incluida la psicoanalítica» (…)¿qué
era exactamente el deseo
–considerando la cuestión con la mayor sencillez– en tiempos del Antiedipo?[4]
Y Deleuze
responde en términos de la no filosofía en la filosofía, hablando de los
elementos no filosóficos en el deseo o en cualquier concepto, que son como las
piezas de una máquina -prefigurando la cuestión del constructivismo de un
problema o problemática que implica un concepto como su solución, y
desarrollará junto a Guattari en ¿Qué es la filosofía?.
… cuando uno hacía un libro era porque pretendía decir algo
nuevo. Bueno, pretendíamos que, de una manera u otra, la gente hasta entonces
no había comprendido bien lo que era el deseo, es decir, llevábamos a cabo
nuestra tarea de filósofos: pretendíamos proponer un nuevo concepto de deseo.
Pero, con los conceptos, la gente no tiene por qué creer, si no hace filosofía,
que un concepto es muy abstracto, sino que, por el contrario, remite a cosas
sumamente sencillas, sumamente concretas, como veremos. No hay concepto
filosófico que no remita a determinaciones no filosóficas, es decir, es muy
sencillo, muy concreto. En fin, queríamos decir lo más sencillo del mundo:
«Hasta ahora habéis hablado abstractamente del deseo porque extraéis un objeto
que se supone que es el objeto de vuestro deseo». De ahí que se pueda decir:
«Deseo a una mujer; deseo irme a..., hacer tal viaje; deseo esto o aquello».
Mientras que nosotros, decíamos algo verdaderamente sencillo, sencillo,
sencillo: «No deseáis nunca a alguien o algo, deseáis siempre a un conjunto».
No resulta complicado. Y nuestra pregunta era: «¿Cuál es la naturaleza de las
relaciones entre los elementos para que haya deseo, para que se tornen
deseables?». Es decir, yo no deseo a una mujer –me da vergüenza decir cosas
así–, lo ha dicho Proust, y en Proust es muy hermoso: no deseo a una mujer,
deseo a su vez un paisaje que está envuelto en esa mujer, un paisaje que puedo
no conocer, y que presiento, de tal suerte que, si no despliego el paisaje que
ella envuelve no estaré contento, es decir, mi deseo fracasará, mi deseo
quedará insatisfecho. Y aquí tomo un conjunto de dos términos: «mujer –
paisaje», pero se trata de algo completamente distinto. Cuando una mujer dice:
«Deseo... un vestido; mira, deseo eso, tal vestido o tal blusa», es evidente
que no sea ese vestido o esa blusa en abstracto, sino que la desea en todo un
contexto, que es un contexto de su propia vida, que ella va a organizar el
deseo en relación, no sólo con un paisaje, sino con gente que son sus amigos, o
con gente que no son sus amigos, con su profesión, etc. Yo no deseo nunca algo
y nada más; así mismo, tampoco deseo un conjunto, sino que deseo en un
conjunto…[5]
El concepto máquina de guerra[6]
es inicialmente propuesto por Guattari en el texto Máquina y estructura, (en
parte inspirado explícitamente en el libro Diferencia
y repetición[7])
contenido en el libro Psicoanálisis y
transversalidad (1972), que como mencionamos en el capítulo anterior fue
revisado y corregido por Deleuze; texto en el que Guattrari confronta las
concepciones del psiconálisis freudeano y lacaniano, en provecho de una
concepción “maquínica” del inconciente que implica una dinámica materialista y
política, en la cual, los individuos y los grupos funcionan como máquinas[8]
con partes que son piezas que se articulan entre sí para estructurar nuevas o
desconocidas partes del individuo o el grupo, y en el límite, generar nuevos
tipos de cuerpos y de grupos, más libres y menos fascitas[9].
Y por ello, en la obra escrita junto a Deleuze el concepto de máquina de guerra
tiene fuertes efectos y relaciones con el deseo y los afectos, pues mezclando
las concepciones psicoanalíticas y psiquiátricas de Guattari con el
materialismo vitalista de Deleuze, la máquina de guerra se sitúa en la
problemática práctica de la conducta pero también, y sobre todo, del
inconciente y de los afectos, como su motivación o causalidad.
En los términos del deseo y la
afectividad, el nuevo nómada que conciben Deleuze-Guattari, será una especie de
artista, que recuperará las características de un guerrero que lucha contra
quien busca someterlo, capturarlo sometiendo tanto su voluntad como sus
afectos, y lo hará, con las armas de sus deseos y sus sentimientos convertidos
en signos que se oponen, sobre todo desarticulando-desterritorializando, primero
las codificaciones-axiomáticas estatales, para en un segundo momento proponer,
crear, o recuperar otras formas de desear y de sentir, individual y
colectivamente, nuevas codificaciones de signos alternas a la dinámica
capitalista...
Félix-Guattari-Experimentador-Filósofo-Explorador Urbano-Conspirador
Félix Guattari fue un experimentador
y visionario de las humanidades, la política y la crítica al capitalismo.
Mezcla entre pensador renacentista, explorador urbano, científico- activista y
conspirador, se involucró en diferentes dominios del conocimiento como
farmacología, psiquiatría, psicoanálisis, geografía, biología, filosofía,
literatura, ecología, antropología, semiótica…
Guattari acompañaba su actividad
experimental de investigación teórica con una praxis tan intensa como variada,
como director de la clínica psiquiátrica experimental de La Borde, impulsando
grupos de investigación o participando en algunos de los movimientos políticos
más importantes del momento.
Pierre-Félix Guattari nace el 30 de
marzo de 1930, en el contexto de una familia con raíces italianas.[1]
Su padre fue un excombatiente de la primera Guerra Mundial y croix de feu, empresario siempre en
busca de un negocio capaz de darle una vida cómoda a su familia hasta que pone
una pequeña fábrica de chocolates que se lo permite, adicto al juego y
sorprendente autodidacta del piano que es capaz de interpretar una pieza con
sólo escucharla; su madre, Jean Paoli era una mujer afecta a la literatura y
las artes, que en palabras del propio Félix Guattari, tuvo gran influencia en
él, su hijo menor, al proyectar su pesar
por no haber tenido una hija, que lo hizo un niño tímido, encerrado en sí mismo, “casi femenino”[2]...
Guattari en el tren subterráneo de Tokio, que es el más grande del mundo
sábado, 4 de febrero de 2017
PERVERSIDAD Y REBELDÍA EN LA VEJEZ: Gilles Deleuze & Félix Guattari
"Tal vez no se pueda plantear la pregunta ¿Qué es la filosofía? hasta tarde, cuando llega la vejez y la hora de hablar concretamente. De hecho, la bibliografía es muy escasa. Se trata de una pregunta que nos planteamos con moderada inquietud, a media noche, cuando ya no queda nada por preguntar. Antes la planteábamos, no dejábamos de plantearla, pero de un modo demasiado indirecto u oblicuo, demasiado artificial, demasiado abstracto, y, más que absorbidos por ella, la exponíamos, la dominábamos sobrevolándola. No estábamos suficientemente sobrios. Teníamos demasiadas ganas de ponernos a filosofar y, salvo como un ejercicio de estilo, no nos planteábamos qué era la filosofía; no habíamos alcanzado ese grado de no estilo en el que por fin se puede decir: ¿pero qué era eso, lo que he estado haciendo durante toda mi vida? A veces ocurre que la vejez otorga, no una juventud eterna, sino una libertad soberana, una necesidad pura en la que se goza de un momento de gracia entre la vida y la muerte, y en el que todas las piezas de la máquina encajan para enviar un mensaje hacia el futuro que atraviesa las épocas… "[1]
Estas son las palabras de las hermosas páginas con las que inicia ¿Qué es la filosofía?, el último libro escrito por Deleuze, publicado en 1991 y escrito junto con Félix Guattari, y en el cual, ambos se ocupan en definir desde su perspectiva inmanente qué es la filosofía y qué es filosofar.
Estas son las palabras de las hermosas páginas con las que inicia ¿Qué es la filosofía?, el último libro escrito por Deleuze, publicado en 1991 y escrito junto con Félix Guattari, y en el cual, ambos se ocupan en definir desde su perspectiva inmanente qué es la filosofía y qué es filosofar.
Cuando escriben estas palabras Deleuze tiene aproximadamente sesenta y seis años y Guattari sesenta y uno. En ellas se manifiesta una sorprendente manera de referirse a la vejez, inesperada para la manera habitual en la que se piensa sobre esta etapa de la vida y sobres los ancianos. Ya que desde los criterios utilitarios y productivitas, la vejez es una etapa indeseable, definida por la minusvalía. El anciano pasa a formar parte de los márgenes sociales, ya que desde la perspectiva de la productividad tanto su cuerpo como sus capacidades mentales se encuentran en un proceso de degradación y minusvalía en la competencia del mercado laboral, se supone que es menos vital, y aún peor, menos fuerte para el trabajo que implica la única fuente del valor de los hombres en un mundo en el que los seres humanos se convierten únicamente en instrumentos o piezas-engranes del trabajo como producción de mercancías. La vejez es una forma de marginalidad social.
Sin embargo, para ellos que durante toda su vida reivindicaron la causa concreta de diferentes marginalidades y exclusiones, y los derechos y dignidades de la marginalidad misma, la vejez se convierte en una nueva condición para experimentar, pensar y resistir. De manera disidente reivindican su ancianidad como un momento, pero sobre todo, como una intensidad de la vida, una nueva potencia y una nueva situación en el tiempo y el espacio que les permite acceder a una perspectiva distinta más adecuada para pensar algo que en medio de los compromisos asumidos, las obligaciones sociales y los problemas acuciantes pocas veces es pensado con el tiempo, el desapego y la tranquilidad necesarios: la filosofía misma.
lunes, 9 de enero de 2017
SIN NECESIDAD DE RECONOCIMIENTO NI PERMISO: LA FILOSOFÍA POLÍTICA DEL MAGONISMO
toda su atrocidad un siglo después en todo el mundo.
miércoles, 4 de mayo de 2016
Segundo manifiesto de la Poesía Materialista
Escribir telegramas hoy es una acción disidente y una delicadeza como ayer lo fue pasear una langosta como si fuera un perro. Caminar con una lámpara encendía en pleno día. Apuntar con una pistola al público burgués que va a entretenerse con un espectáculo burgués mientras el mundo es saqueado y vendido por usureros y ladrones.
Para producir una nueva poética es urgente hacer una historia y una economía política de las palabras-imágenes.
Hay que cuidarnos económicamente. Hoy todo se despilfarra y se malgasta porque todo tiene precio pero poco valor. Las palabras ya no valen ni dicen nada.
En París está la memoria del siglo XX. El lugar de las vanguardias y retaguardias. Aquí levantaron la voz el artista y el comerciante al mismo tiempo. El mismo día abrieron sus puertas las galerías y los prostíbulos.
Hoy todos tienen el derecho de hablar y la posibilidad concreta de escribir y que se les lea. Pero no dicen nada. Las palabras abundan como las imágenes de las mercancías. Y así como nadie tiene lo que quiere nadie tiene algo que decir.
En Europa se cree que todo es mercancía por eso se tiene la necesidad de comprar y de vender todo lo más caro que sea posible.
Las pantallas se convierten en aparadores de mol y estantes de supermercado en los que las personas ofrecen su imagen como si buscarán a alguien que quiera comprarlas.
Así como el café es descafeinado. La leche deslactosada. Y el sexo sólo se hace con preservativo. Las palabras son un gesto más de una selfi. Las palabras no tienen cuerpo. Ni peso. Ni significan nada. Son hologramas.
Las palabras hologramas abundan como un cacareo. En otro momento lo subversivo era guardar silencio hoy es hablar poco y encontrar las palabras que aún tengan cuerpo. Y si es posible. Aquellas todavía capaces de cantar y danzar.
El surgimiento y desarrollo del capitalismo requirió de nuevos hombres capaces de vivir asinados y trabajando en fábricas y oficinas todo el tiempo. Así surgen las ciudades. Sin embargo con ellas también. Nuevas formas de percibir y gozar. Eso Baudelaire lo supo muy bien.
El flaneur es un habitante más de las ciudades pero también una nueva forma de artista hecha posible por las condiciones materiales de la ciudad y la tecnología. Un parásito del trabajo de otros pero al mismo tiempo el último preocupado y ocupado por los otros.
Antes. Al principio. Se hablaba poco y sólo se escribía sobre cosas importantes. Pocos hombres sabían escribir y leer. Y cuando un hombre leía los demás guardaban silencio.
Antes. Sólo se fotografiaba lo que era importante. Hoy se fotografía todo. No porque todo sea importante sino porque ya no se sabe qué lo es.
El capitalismo es una máquina destructora y un organismo parasitario que parlotea sobre la producción pero sólo produce baratijas mientras se apropia de lo que realmente tiene valor. A saber. La vida de los hombres. Su pensamiento. Sus sentimientos. Sus palabras.
Si el capitalismo hubiera existido desde el principio no existiría el mundo ni la palabra mundo. El hombre solitario y avaro nunca hubiera podido hablar. Son los pueblos y los colectivos los que hablan para compartir lo común. El mundo.
martes, 17 de noviembre de 2015
Sobre la Barbarie actual
Por su parte, el hombre, que es otro tipo de animal, llega a ser violento de una manera tan absurda como frecuente, y no es absurda en términos morales o lógicos, es absurda porque es inútil, porque su violencia no le ayuda a vivir o ser mejor, al contrario, se convierte en la causa de su sufrimiento o destrucción, que pasa por deshumanizarlo, e incluso, por hacerlo perder las cualidades de los animales. El hombre es violento no para resolver problemas sino para evitar solucionarlos ocultándolos o destruyendo a quien da testimonio de ellos, por eso es un recurso de quien en su impotencia no pueden resolver sus problemas. Los hombres violentos no son como animales sino como bestias, son brutales, utilizan la potencia de sus capacidades no para resolver sus problemas sino para destruirse a sí mismos y a sus semejantes, algo que ningún ser vivo hace.
Los atentados vividos en Paris la noche del 13 de noviembre son expresiones de la brutalidad de los seres humanos de este tiempo, pero no sólo de un lado, tanto los musulmanes fundamentalistas como los occidentales patriotas y democráticos son expresiones de la barbarie de este tiempo, la brutalidad de los hombres que buscan imponer en el mundo un orden en que todo les pertenezca a unos cuantos, las sociedades capitalistas desarrolladas, aunque esos pocos no lo puedan usar o sólo lo desperdicien mientras el resto de sus semejantes mueren por no tener lo necesario (otra forma de violencia); y la brutalidad de quienes oficialmente desahogan su resentimiento y odio acumulado durante siglos frente a quienes se supone que los ha sometido y usado, pero en los hechos colaboran para que sus enemigos sigan teniendo justificaciones morales y políticas para seguir haciendo daño a los pueblos que ellos dicen vengar.
Esta guerra como otras, como la mayoría, como todas, no tiene causas justas ni santas, es una guerra para justificar el robo, para volver a "ordenar" el mundo que durante las últimas tres décadas empezó a perder el orden producto de la Segunda Guerra Mundial, porque USA quien salió victorioso de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra Fría, ha perdido paulatinamente la hegemonía de la economía, la industria y la tecnología...
lunes, 24 de agosto de 2015
Infancia e Inmanencia en Gilles Deleuze
¿Qué es la infancia? Para
algunos o según lo que dicen algunos, lo es todo. Infancia es destino reza la
setencia. El momento más importante de la vida donde se reparten fortunas y
condenas como antaño hacían las hadas en el viejo cielo. O un idilio al que
toda la vida se anhela regresar, pero a veces, y según un secreto por todos
sabido desde que existe el psicoanálisis -y pocas veces confesado públicamente -, la infancia es el
infierno del cual se busca toda la vida inutilmente escapar. Ya que se ha concebido
la mente, pero sobre todo, al inconsciente del hombre como una profunda memoria
infantil, un teatro en el que se escenifica una y otra vez la misma obra
llamada infancia, puesto que es la única que existe.[1]
Mientras que para otros, la
infancia carece de importancia cuando lo que se busca no es volver ni escapar,
sino encontrar, descubrir o conocer algo nuevo. Para ellos, creadores y
buscadores, la infancia carece de importancia, o solamente la tiene como una
coordenada más en la geografía de sus vida, solamente un conjunto de puntos y
fragmentos, de líneas que indican el momento de un proceso más grande, ni
siquiera el principio del mismo, pues
"las cosas" empezaron mucho antes y son obra de fuerzas sociales y
naturales que producen y a traviesan la existencia infantil.
lunes, 20 de julio de 2015
LAS BASES MAYAS DEL ZAPATISMO
Los mayas tienen
otro principio cultural distinto al occidental, mientras Occidente tiene como
principio al "YO", desde la antigüedad y como estructura básica metafísica,
epistemológica y psicológica que se concreta en el sujeto cartesiano, el ego
psicoanalítico con sus tres dimensiones (ego, ello y superyo), el propietario
burgués o el consumidor posmoderno; los mayas tienen como principio el
NOSOTROS. Lo cual, convierte a los mayas actuales en un pueblo dislocado
respecto a la cultura de la modernidad capitalista, y al movimiento que nutren,
el zapatismo, en inactual, respecto al presente y por su propuesta radicalmente
alternativa de futuro.
Carlos
Lenkersdorf filósofo y lingüista que tuvo relación 30 años con comunidades
tojolabales con las cuales experimentó un proceso de inclulturación explica este
principio "nosótrico" en función de dos elementos básicos que se
ramifican en todos los aspectos de la cultura tojolabal:
1) TIK. En todas las lenguas mayas la palabra clave
de la estructura gramatical es el fonema "TIK" que estructuralmente
se presenta como un sufijo y funciona como una especie de desinencia en todas
las expresiones mayas, y significa NOSOTROS, es decir, toda expresión
lingüística y pensamiento se refiere al NOSOTROS, a la comunidad. Lo cual,
determina todos los aspectos de la vida social y cultural produciendo
relaciones y conductas sociales definidas por la importancia del colectivo, de
manera explícita y consciente. De hecho, al escuchar cualquier frase maya
siempre se escucha el fonema "tik", que está conjugando un verbo o
indicando la pertenencia de algo a la comunidad. Como intuyó el lingüista
Carlos Lenkersdorf desde su primer acercamiento con las lenguas mayas en 1972,
al presenciar una asamblea de mayas-tzeltales y describir lo que escuchó de la
siguiente manera:
viernes, 10 de abril de 2015
Vida de Spinoza
La vida de Baruch de Spinoza nos es descrita
fundamentalmente en un corpus ya canónico de biografías[1]: Lucas, Kortholt, Bayle, Colerus y Monnikhoff; documentos
que en unos son producto de una profunda admiración, y en otros, una forma de propaganda
negativa para prevenir contra los efectos del autor y su doctrina monstruosa. Parte
fundamental de ese corpus, lo
constituye también, el valioso conjunto de la correspondencia del autor[2]
y se complementa con trabajos más recientes que cuentan con una sólida base
documental como los de Dujovne, Feuer y Th. De Vries.
Baruj de Spinoza[3]
nace en la comunidad judía de Ámsterdam en la primera mitad del siglo XVII. Desde muy temprana edad experimenta la
pérdida con la muerte de su madre Hana Devora quien muere cuando él tenía seis
años y posteriormente la de sus hermanos Yitzhak y Miriam. Su familia era
acaudalada y se dedicaba al comercio, su padre Michael de Spinoza era una
importante figura en la comunidad, tanto, que llegó a ser varias veces parnas,
anciano o mayor, tenía un negocio en el cual Spinoza trabajó desde la edad de
trece años y hasta dos años después de la muerte de su padre, acaecida en 1656,
asociándose entonces con su hermano Gabriel y fundando la compañía comercial de
importación y exportación de frutos Bento et Gabriel de Spinoza.
En el seno de la comunidad judía estudia hebreo, las
escrituras, el Talmud y materias
comerciales, y por su cuenta ciencias, dando muestras de ingenio e inteligencia.
Ya en su juventud muestra especial interés por el estudio del latín por
lo que recibe instrucción inicial por parte de un
estudiante alemán para después pasar a las manos del médico y profesor de latín
Franz van den Enden quien posteriormente fue sospechoso de un ateísmo divulgado
entre sus jóvenes alumnos, y que se dice, terminó sus días colgado en Francia
por alentar la subversión de una provincia a favor de la liberación de los
Países Bajos.[4] Spinoza se relacionó tanto con la familia de este
médico que llegó a considerar la posibilidad de casarse con su hija única.
También traba relación de aprendizaje con el rabi Menasshe ben Israel al
lado de quien conoce a varios libre pensadores amigos suyos, como el famoso
teólogo calvinista y hereje Isaac Peyrere a quien trata justo seis meses antes
de hacer pública su separación de la sinagoga y de la ritualidad cotidiana,
suponiendo algunos estudiosos que por ese periodo también mantuvo relación con
Juan de Prado, notable personaje anatemizado antes que Spinoza[5].
CUENTO SOBRE AYOTZINAPA: AYOMEH (tortugas)
Con profundo respeto a los compañeros normalistas caídos y desaparecidos, y a todos aquellos que siguen luchando por encontrarlos.
(Primer
día de clases de la generación 2014-2019 de la Normal Rural Isidro Burgos de
Ayotzinapa Gro.)
-
¡Es más grande de lo que me acordaba! ¡Aquí cabe todo el centro del pueblo
y hasta sobra! Ni en la fiesta de mi pueblo hay tanta gente...
- Estoy bien lejos de la casa y el pasaje cuesta setecientos pesos. Son ocho horas y setecientos pesos. Así, solamente voy a poder ir hasta noviembre.
-
¿Qué estará haciendo Mamá? Aunque se estuvo aguantando cuando me dio la
bendición me di cuenta que lloraba pa' dentro, así, sin lágrimas y con el
sentimiento cortado nada más por los suspiros, como cuando velamos a mi hermano
Jorge. Lo mataron en el camino así nada más. Desde que él se murió anda muy
triste, pero le dije a José que no deje de ir a verla todos los días. Ella bien
sabe que me vine acá para estar mejor, cuando regrese todos vamos a estar
mejor…
-
¡Está chingón! Va a estar bien bueno vivir aquí. Entrar a las clases, y después
en la tarde, hacer lo que quiera. Jugar fucho, tocar la guitarra, echar relajo
con los compas, ir a Chilpancingo o a Tixtla. Sí... Y salir de comisión a otros
lados como me contaron que se hace. Lo único que voy a extrañar es a la Rocío,
pero en cuanto pueda voy a verla. ¡Al rato
le
escribo una carta!...
-
¡Cuánta raza! ¿Con quiénes me irá a tocar en el dormitorio? Ya tengo harta
hambre. ¿A qué hora dijeron que daban de comer?...
jueves, 8 de enero de 2015
Tradução do texto Spinoza e os Mayas –tojolabales: a utopia de uma possível filosofia política
A Carlos Lenkersdorf
1-
Por que relacionar Spinoza com uma cultura tão distante como a Maya?
-
Spinoza é um filósofo inatual e deslocado.
a)
INATUAL (no sentido nietzschiano): Spinoza pensa desde outro
tempo:
Visionário-
Profeta de um povo e um mundo por vir- Messias
Negri
indica que Spinoza dá origem a uma mudança de época a pensar as 2
modernidades: uma liberal burguesa, outra democrática
revolucionária.
Jhonatan
Israel, propõe que Spinoza é a base do pensamento ilustrado.
Deleuze
disse que se trata do Cristo dos filósofos, em torno a este mistério
imanente se aproximam e distanciam os demais filósofos.
Antonio
Damasio confirma com métodos científicos do século XX e
particularmente com experimentos e casos de neurologia afirmações
que Spinoza faz sobre a fisiologia do corpo humano e suas emoções.
miércoles, 7 de enero de 2015
SPINOZA Y LOS MAYAS-TOJOLABALES: la utopía de una posible filosofía política.
A Carlos Lenkersdorf
* Conferencia dictada en el XI Coloquio Internacional Spinoza y Nosotros celebrado el mes de noviembre de 2014 en Rio de Janeiro Brasil.
1. ¿Por qué relacionar a Spinoza con una cultura tan distante como la maya?
- Spinoza es un filósofo inactual y dislocado.
a) INACTUAL (en el sentido de Nietzsche): Spinoza piensa desde otro tiempo:
Visionario-Profeta-Mesías de un pueblo y un mundo por venir.
Cambio de época: Negri señala que da origen a dos modernidades, una liberal-burguesa y la otra democrático-revolucionaria.
Jhonatan Israel señala que Spinoza es la base de la mayor parte del pensamiento ilustrado.
Deleuze dice que se trata del Cristo de los filósofos, en torno a cuyo misterio inmanente se acercan y alejan el resto de los filósofos.
Antonio Damasio confirma con métodos científicos del siglo XX y particularmente con experimentos y casos de neurología afirmaciones que Spinoza hace sobre la fisiología del cuerpo humano y las emociones hace trecientos años.
2) DISLOCADO: Spinoza piensa desde otro u otros mundos.
No se saben todas las fuentes o tradiciones de que abreva Spinoza y de las que se sabe se duda acerca de cuánto y cómo lo influenciaron:
No cita en sus textos, y después, cuando muere sus amigos sacan los libros de su biblioteca pues nadie quiere relacionarse con con su nombre y él no quería relacionar su nombre con nadie por los temas tan "delicados" de que está hablando.
Fuentes:
-La tradición judía tanto la cabalística como las denominadas corrientes no dualistas y la profética.
- Cabala: Dios es ein-sof (infinito).
- Las corrientes no dualistas que no distinguen entre Dios y "su creación".
- La corriente profética o eloista del judaísmo que exalta el conocimiento y la comprensión por sobre la obediencia como formas de relacionarse con Dios.
-Atilano Domingues señala la cercanía de Spinoza y los primeros círculos spinozistas con sectas cristianas que reivindicaban el valor del verbo encarnado, el logos, que era Cristo, por sobre la obediencia de las prescripciones judaicas.
-Se especula, a partir del sello con el que cerraba su correspondencia, sobre la posible influencia y participación en algún grupo Rosa Cruz.
-La introducción de La reforma del entendimiento tiene la forma y los motivos de las introducciones de los tratados menonitas del siglo XVII.
- Deleuze señala que el cartesianismo sólo fue una retórica que Spinoza utilizó para decir cosas nuevas y distintas.
- Negri descubre e interpreta el supuesto dibujo que Spinoza hace del cuerpo y los motivos del napolitano Macianelo de Amalfi con su propio rostro, como si él quisiera dirigir una revuelta popular.
La obra de Spinoza es un acontecimiento filosófico que a traviesa los siglos y que en gran parte aún está por interpretarse, puesto que pertenece radicalmente a OTRO TIEMPO Y OTRO MUNDO, por ello, es necesario y pertinente recurrir a recursos interpretativos serios distantes en el tiempo y en el espacio.
jueves, 28 de agosto de 2014
LA ACTUALIDAD E INACTUALIDAD DEL EZLN EN EL S. XXI
Los zapatistas no son de este tiempo, y sin embargo, en muchos momentos han parecido ser los que más claramente lo entienden en un mundo en el que la mayoría de las personas no pueden entender la realidad en la que viven, porque creen o quieren vivir en otro mundo que constantemente los excluye. Por ejemplo, cuando en la década de los noventa la sociedad mexicana ingenuamente celebraba la ilusión salinista [1] de la entrada de México al primer mundo de la abundancia de los centros comerciales, la sofisticación del inglés en sus televisiones, la fast food a la vuelta de la esquina y los espectáculos internacionales como la evidencia de que los mexicanos formaban parte del mismo club que los habitantes de los países del primer mundo [2] ; frente a esas ilusiones, los zapatistas fueron el primer movimiento social en la historia que se opuso de manera explícita a la globalización cuyo nombre apenas y algunos académicos estaban balbuceando. [3] No hay que olvidar que su levantamiento el primero de enero de 1994 coincidió con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (NAFTA) entre USA, Canadá y México, y que en sus primeras declaraciones el EZLN denunció este hecho como una condena a muerte para todos los pueblos indígenas de México y que era la causa inmediata de su levantamiento. [4]
Paralelamente a esta lucidez para entender los signos de los nuevos tiempos, los zapatistas han tenido mucha fuerza, primero para resistir a los ataques de la realidad global que los condenaba a muerte y después del gobierno mexicano, que desde su aparición pública ha tratado de exterminarlos por no aceptar públicamente esa condena ni para ellos ni para todos los que son como ellos, es decir, todos aquellos individuos y grupos del pueblo mexicano que por sus circunstancias, características o decisión son un estorbo para el avance de la comercialización de los recursos naturales y culturales de México: quienes no tienen dinero para consumir ni nada que ofrecer que pueda ser comprado. [5]
También ha caracterizado activamente la fuerza a los zapatistas cuando han propuesto y realizado sorprendentemente, a pesar del acoso del que son objeto, nuevas formas sociales alternas al "orden" capitalista, esto, desde que se rompió el diálogo con el gobierno después de que éste traicionó en reiteradas ocasiones la tregua que suspendió el enfrentamiento armado [6] y cuando en el año 2001 con la promulgación de la Ley de Derechos y Cultura Indígena incumplió los compromisos asumidos en los Acuerdos de San Andrés, que son un conjunto de medidas que el gobierno pactó con el EZLN y buscaban producir las condiciones jurídico-políticas que permitieran vivir dignamente a los pueblos indígenas y se resumen en dignidad, democracia, justicia y libertad. [7]
domingo, 20 de julio de 2014
LA IGNORANTE ERUDICIÓN DE OCTAVIO PAZ
Octavio Paz habla del EZLN desde el laberinto del criollismo intelectual.
En el mundo del poderoso no caben más que
los grandes y sus servidores. En el mundo que
queremos nosotros caben todos.
4a Declaración de la Selva Lacandona
Ignorancia, servilismo, ridícula arrogancia y mal gusto son las características de las palabras de Octavio Paz cuando habla de zapatismo, política o cultura. Es como una María Félix de las letras, puro flatus vocis (término irónico con el que los medievales sutilmente se referían a quienes hablaban para no decir nada confundiendo el orificio de su boca con el de su ano: una boca que sólo produce aire), otra "estrella" de utilería de la alta sociedad mexicana, que por cierto, cuando sucedió el levantamiento de los zapatistas en 1994 los calificó de "nacos".
Octavio Paz forma parte de un sector de la intelectualidad mexicana heredera del poder, una élite de intelectuales y "artistas" que llevan a la cultura los prejuicios, vicios y abusos de la sociedad mexicana, y sobre todo, de los sectores de los que formaron parte, así, el eurocentrismo, el clasismo, la complicidad con las fuerzas, por una parte conservadoras y por otra capitalistas, son las perspectivas fundamentales de su quehacer "cultural". Y es comprensible, pues es precisamente esta estructura clasista, e incluso racista, la que hace posible su posición.
Se podría pensar que la condición conservadora de un intelectual es una cuestión secundaria y que sus posiciones políticas no influyen en nada a su obra y mucho menos que sean capaces de afectar de algún modo a la cultura, sin embargo, no es así, al contrario, pues la obra "sirve" o tiene por contenido, valores y razones que definen su forma expresiva y su sentido. Y mucho menos puede pensarse que no afecten a la cultura, cuando la relación de esos intelectuales con el poder hace que tengan puestos políticos de toma de decisiones en la política cultural, difundiendo y haciendo de la ignorancia, los prejuicios y la charlatanería los criterios de la promoción de autores y obras.
En el mundo del poderoso no caben más que
los grandes y sus servidores. En el mundo que
queremos nosotros caben todos.
4a Declaración de la Selva Lacandona
Ignorancia, servilismo, ridícula arrogancia y mal gusto son las características de las palabras de Octavio Paz cuando habla de zapatismo, política o cultura. Es como una María Félix de las letras, puro flatus vocis (término irónico con el que los medievales sutilmente se referían a quienes hablaban para no decir nada confundiendo el orificio de su boca con el de su ano: una boca que sólo produce aire), otra "estrella" de utilería de la alta sociedad mexicana, que por cierto, cuando sucedió el levantamiento de los zapatistas en 1994 los calificó de "nacos".
Octavio Paz forma parte de un sector de la intelectualidad mexicana heredera del poder, una élite de intelectuales y "artistas" que llevan a la cultura los prejuicios, vicios y abusos de la sociedad mexicana, y sobre todo, de los sectores de los que formaron parte, así, el eurocentrismo, el clasismo, la complicidad con las fuerzas, por una parte conservadoras y por otra capitalistas, son las perspectivas fundamentales de su quehacer "cultural". Y es comprensible, pues es precisamente esta estructura clasista, e incluso racista, la que hace posible su posición.
Se podría pensar que la condición conservadora de un intelectual es una cuestión secundaria y que sus posiciones políticas no influyen en nada a su obra y mucho menos que sean capaces de afectar de algún modo a la cultura, sin embargo, no es así, al contrario, pues la obra "sirve" o tiene por contenido, valores y razones que definen su forma expresiva y su sentido. Y mucho menos puede pensarse que no afecten a la cultura, cuando la relación de esos intelectuales con el poder hace que tengan puestos políticos de toma de decisiones en la política cultural, difundiendo y haciendo de la ignorancia, los prejuicios y la charlatanería los criterios de la promoción de autores y obras.
martes, 3 de junio de 2014
El lenguaje de la poesía materialista
El lenguaje es como un cabello
o como la sombra de un arete,
en el cuello de una mujer.
Un juego misterioso y vivaz,
como las hojas de un árbol
que juegan a transformarse
agitadas
despiadadamente
por el
v i e n t o .
o como la sombra de un arete,
en el cuello de una mujer.
Un juego misterioso y vivaz,
como las hojas de un árbol
que juegan a transformarse
agitadas
despiadadamente
por el
v i e n t o .
miércoles, 5 de marzo de 2014
Materialismo Histórico y Poesía

El materialismo histórico es nieto de otros pensamientos. Nació con una sonrisa insolente en los labios frente al ingenuo y arrogante tiempo del progreso. ¿Hacia dónde vamos? ¿Necesariamente hacia lo mejor, hacia el perfeccionamiento del hombre? El materialismo histórico nació adolescente en la pluma de un poeta redimido, siempre crítico, burlón y hedonista, su arrogancia era de otro tipo, escéptica frente a los crédulos, fanáticos e ignorantes. De los sacerdotes y sirvientes de la corte al grotesco burgués. Y no podía ser de otro modo, partir de la materia es basarse en el cuerpo, en los sentidos, ahí donde el testimonio de la vida concreta no permite mentir ni ser engañado. Vivir se convierte en el método por excelencia, los viejos ortodoxos le llamaron praxis pero antes fue poyesis y arete, el materialista se construía así mismo, no solamente dándose forma sino sobre todo un contenido: haciéndose un alma.
El materialismo trata sobre la vida: producir y reproducir la vida, al mundo y al hombre. Producir los sentidos y con ellos la percepción, el pensamiento. Por lo tanto, una ciencia, un pensamiento, una poesía materialista no puede soslayar esta noble labor. Y los instrumentos para hacerlo son un legado y una invención, sería ingenuo pensarlo de otro modo, una ilusión moderna, un dogma: la materia no se destruye. Existe la continuidad sin la cual no podría existir el cambio, y el poder de la ignorancia tiene la necesidad de interrumpir ciertas continuidades y perpetuar otras, hacernos creer absolutamente novedosos y conservadores cuando le conviene, haciéndonos encarnar así sus valores ya podridos.
Qué cosas se están por inventar y qué por reencontrarse es algo no decidido en el infinito de la rugosa realidad, pensar que sólo habremos de reencontrar es tan pobre como pensar que sólo podemos inventar, una pobreza respecto al futuro y la otra respecto al pasado, cuando el presente es un haz de luces y energías infinitas. Somos el testimonio del infinito y la abundancia de los posibles.
sábado, 8 de febrero de 2014
¿Qué es la Inmanencia?
Para
Gilles Deleuze no existía un centro o corazón de la realidad en su totalidad ni
de las cosas en particular.[1]
Nada que fuera superior o mejor que el resto, no porque las cosas y sus
características carezan de dignidad, sino porque todas participan de la misma
dignidad, la dignidad de ser.[2]
Puesto que para él, no existe instancia alguna por encima del ser, sino
que el ser lo es Todo, un Todo que es infinito y absoluto,
por lo que no puede ser limitado por nada (es infinito), y por esa razón,
tampoco ajeno a nada (es absoluto), pues lo ajeno o lo otro sería su
límite. El Ser es lo más común, y por ello, carece de jerarquías.
Por el contrario, pensar la realidad en
términos de una jerarquía de los entes no es propiamente pensar sino repetir,
replicar errores, ilusiones de la trascendencia… forzarse y forzar a concebir
lo que es siempre idéntico a otra cosa, el lugar ocupado en una
jerarquía, donde la superioridad y la inferioridad relativas son dictadas por
un orden de la representación, que por (su) derecho, ocupa el lugar de lo que
existe en realidad. En el pensamiento de la jerarquía,[3]
lo que las cosas son, su identidad, se define por la superioridad o
inferioridad relativas entre ellas y dictadas por una escala de valores que es
ajena a lo que las cosas son. El ser y lo que es como la representación de
otra cosa. Cuando lo que es está cambiando constantemente tanto en
lo general, realidad, como en lo particular, entes; y pensarlo, consiste en
percibir y entender ese cambio que se expresa como diferencición constante de
lo que es: en y por el ser, como causa inmediata, al no existir
jerarquía.
La inmanencia en el pensamiento de Spinoza
La importancia del pensamiento de
Baruch de Spinoza es fundamental para Deleuze básicamente porque él fue quien
mejor planteó, de manera más pura,[1]
la inmanencia; y porque para Deleuze, la filosofía consiste en hacer un
planteamiento de la inmanencia, ya que la realidad es la inmanencia y conocerla
consiste en trazar su plano, la cartografía de la situación existencial que
tanto histórica como singularmente constituye al hombre. Por esta razón, al
final de su vida Deleuze declaró que como el hombre inculto que era lo olvidaba
todo, por ello cada que tenía que estudiar algo tenía que iniciar desde el
principio, con una excepción, Spinoza, porque a Spinoza lo llevaba en el
corazón: “…me produce una gran alegría, cuando me veo obligado a ponerme a trabajar
de nuevo sobre un tema anexo o sobre el mismo tema– debo empezar otra vez desde
cero, con la excepción de unos pocos casos, porque a Spinoza le llevo en el
corazón, no se me olvida: es mi corazón, no mi cabeza.”[2]
La inmanencia, como el Dios de
Spinoza (infinito y absoluto), es una unidad muy especial y extraña, incluso imposible de concebir, al carecer de
límites. Pues por una parte, en tanto absoluta
nada le es ajeno y engloba todos los entes del presente, pasado y futuro (implicación) en una misma y única
unidad; y por otra, en tanto infinita,
esta unidad carece de límites en el sentido de que no tiene principio ni final,
es eterna, y comprende una infinidad de entes, en cantidad y cualidad, que son
producidos por la infinita fuerza de existir que la constituye. Y a pesar de
ser imposible de concebir en su totalidad, la inmanencia constituye el
principio de lo real, el supuesto metafísico –que Spinoza busca plantear en
términos lógicos- que explica, sin recurrir a ficciones irracionales, porque el
ser es.
viernes, 8 de noviembre de 2013
1 MANIFIESTO de La Poesía Materialista
La POESÍA MATERIALISTA es el pasado y el futuro que desconocemos. No es solamente el presente.
Son las imágenes que duermen en los cuerpos.
Es todo lo que pueden ver nuestros ojos y lo que no ven, no han visto y quizá nunca terminarán de ver.
Es el sueño de los cuerpos.
El sonambulismo de la vida.
Son las moléculas de la retina cambiando.
Es el fantasma de la alegría que levita como un perfume a nuestro alrededor.
Son los órganos que nos esperan en el futuro
Son las alas, la cola, la cresta y las garras que una vez tuvimos y volveremos a tener.
Somos nosotros volando.
Nuestros aterrizajes.
Es nuestra teletransportación.
El baile de la
te-le-quí-ne-sis
y la
te-le-pa-tía...
Son las imágenes que duermen en los cuerpos.
Es todo lo que pueden ver nuestros ojos y lo que no ven, no han visto y quizá nunca terminarán de ver.
Es el sueño de los cuerpos.
El sonambulismo de la vida.
Son las moléculas de la retina cambiando.
Es el fantasma de la alegría que levita como un perfume a nuestro alrededor.
Son los órganos que nos esperan en el futuro
Son las alas, la cola, la cresta y las garras que una vez tuvimos y volveremos a tener.
Somos nosotros volando.
Nuestros aterrizajes.
Es nuestra teletransportación.
El baile de la
te-le-quí-ne-sis
y la
te-le-pa-tía...
lunes, 19 de agosto de 2013
¿Qué es la Voluntad de Poder?
“Y volví la espalda
a los poderosos cuando vi que lo
que llamaban poder consistía en regatear y
chalanear
por el poder con la chusma. Me he tenido que tapar los
oídos e irme a
vivir entre pueblos con idiomas distintos al
mío para no oírlos ni entenderles
cuando se pusieran a
chalanear y regatear por el poder."
Nietzsche. Así habló Zaratustra
A partir de elementos
interpretativos: textos, claves y perspectivas, queda claro que por voluntad de poder, Nietzsche no se
está refiriendo al dominio-sometimiento de los otros como finalidad de la
voluntad, sino de un autodominio, de la conquista de uno mismo que era el
objeto principal de la sabiduría antigua y con Nietzsche se convierte
nuevamente en la finalidad más importante de la filosofía, acceder a una
“voluntad libre”, a una voluntad de poder afirmativa de la vida. Interpretación
que es posible hacer legítimamente desde las claves de la multiplicidad de las
fuerzas, su interioridad y el título del apartado donde se menciona por primera
vez el concepto. La superación de uno
mismo, se refiere a un proceso fundamentalmente interno y personal, pues si
se es señor se es señor de uno mismo,
superando la servidumbre impuesta por los otros y concretada en la asimilación
de sus valores; y si se es siervo, se es siervo de otro y de los valores
impuestos por otro. De tal manera, la cuestión del poder se refiere sobre todo
a la cuestión de una autarquía resultante de una autonomía o de una servidumbre basada en la heteronomía, de tal
modo se puede mandar, someter o dominar a otro sin dejar de ser esclavo de los
valores establecidos, la única diferencia es la de ser un esclavo vencedor o un
esclavo vencido:
Nuestros señores son esclavos que
triunfan en un devenir-esclavo universal: el hombre europeo, el hombre domesticado,
el bufón… Nietzsche describe los Estados modernos como hormigueros, en los que
los jefes y los poderosos vencen por su bajeza, por el contagio de esa bajeza y
esa bufonería. Cualquiera que sea la complejidad de Nietzsche, el lector
adivina fácilmente en qué categoría (es decir, en qué tipo) habría colocado
Nietzsche a la raza de los<<señores>> concebida por los nazis.
Cuando el nihilismo triunfa, entonces y sólo entonces la voluntad de poder deja
de querer decir <<crear>> y
significa: querer el poder, desear dominar (por tanto, atribuirse o hacerse
atribuir los valores establecidos, dinero, honores, poder…) Ahora bien, esa
voluntad de poder es precisamente la del esclavo, es la manera como el esclavo
o el impotente concibe el poder, la idea que tiene de él, y que aplica cuando triunfa…[1]
Mientras la auténtica libertad y poder se definen
por la capacidad de valorar desde la afirmación de la vida, siendo ella misma
superación constante de sí misma (creación, cambio y devenir), con lo cual, el
hombre de la voluntad de poder es aquel que encarna las fuerzas creativas y
“dominadoras”[2] de la vida. Por ello,
Deleuze enfatizará a lo largo de su obra que con la voluntad de poder no se
busca el poder ni el dominio del otro,[3]
sino, la conquista del inconciente, y con ello, de la afectividad y las propias
capacidades físicas e intelectuales. Si fuera de otro modo, el aparatado donde
menciona Nietzsche por primera vez la voluntad de poder se titularía “Sobre el dominio de los otros”, “La voluntad de dominar” o algún otro
título relativo a la relación política con la otredad, mientras que el título
asignado, La superación de uno mismo, implica la dimensión política, sobre
todo, en relación con uno mismo y la ética, los valores que uno mismo se impone
para la autosuperción de sí mismo y el dominio de las propias fuerzas
reactivas.
jueves, 11 de julio de 2013
Literatura Primitiva en la Post-modernidad
El tiempo de hoy es el de lo post y la muerte. Es el Apocalipsis. Tan semejante a los anuncios de una religión milenarista que se promociona por televisión entre comercial y comercial, que termina por trivializar el final. De tal manera, ya es común escuchar hablar sobre todos los finales: de la historia, del arte, de la filosofía, la literatura, el estado, las identidades y las utopías... Paradójicamente relatados por la historia, la literatura, la filosofía y el arte.
Sin embargo, como un no-muerto el capitalismo y su cultura están más vivos que nunca mientras que todo aquello en lo que se sostiene muere, o por lo menos anuncia como un espectáculo (con elevadas regalías por supuesto) su agonía. Quizá Marx tenía una profunda razón que se deja ver en estos momentos liminares, cuando se refería al capitalismo con la metáfora de un vampiro que alimenta su vitalidad de la muerte en todas sus modalidades (trabajo enajenado, enfermedad, sufrimiento, barbarie, violencia y muerte física).
O quizá esta versión apocalíptica de nuestro tiempo se trate del paroxismo de una ilusión, de una locura o un sueño con el que la humanidad sustituyo la realidad, llamada modernidad. Ya que, si bien la post-modernidad implica una crisis fundamental en la cultura y las estructuras sociales, la modernidad no agota la cultura ni mucho menos lo que el hombre es y puede vivir, a pesar de que uno de los principio de esta haya sido la cancelación de cualquier otra cultura en la creencia de que la racionalidad moderna implicaba la superación del saber llevado a su más alto grado. Así el pensamiento moderno embarcado en el entusiasmo del humanismo, racionalismo y positivismo tan pragmáticos como capitalistas niega los valores no únicamente de las otras épocas histórico-conceptuales occidentales (paradójicamente la primera víctima de oxidente es occidente mismo) sino también cualquier otra cosmovisión cultural de cualquier lugar o tiempo.Por su parte, en la post-modernidad partiendo de tal universalidad se pretende que el derrumbe de lo que en la modernidad se construyó es el derrumbe absoluto de lo humano e incluso del mundo. Y así, se hace pasar la crisis actual como un hoyo negro con la capacidad de tragarse una galaxia, y en un descuido, al universo entero.
Antes bien y siguiendo con las analogías concibamos al tiempo presente sí como una cavidad oscura, como un espejo negro. Pero no tan afectada de dramatismo ingenuo, pensémoslo… como la boca de un caldero, sí… como un caldero al cual interrogar por el futuro, a la manera de un caldero de bruja o cualquiera de esos utensilios que en los primeros tiempos, los primeros hombres usaban para saber el porvenir cuando era propicio o necesario.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










.png)



.jpg)
