l

La Vitalidad es el presente. Todo está en la vida y es la vida, los cuerpos mueren pero la vida continúa, es eterna. Siempre se está en medio de la vida y la vida en medio de nosotros. Nos atravisa para llegar a otros, así como atravesó a otros, para llegar hasta nosotros. La vida es incontrolable, poderosa, inalienable, misteriosa, creativa. La vida es salvaje: es el amor.



Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía salvaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía salvaje. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de enero de 2011

La Cripta de Spinoza

¿Cómo pensar y aprehender el carácter revolucionario y radical de Spinoza, si aparentemente habla de lo mismo que los otros pensadores de su tiempo, si Spinoza habla de Dios, del amor de Dios, de beatitud, gracia, eternidad..?¡!#%

Esta historia va muy lejos y se entreteje con la historia del pueblo judío. En el siglo XVII, Amsterdam Holanda, se había convertido en el acentamiento de la principal comunidad judía en el mundo, después de haber sido expulsados y perseguidos los judíos en España en el siglo XV y en Portugal en el siglo XVI. Y por persecución y expulsión hay que entender una verdadera cacería (genocidio), puesto que, si era identificado un judío "desobediente" entre los cristianos se le enjuiciaba y quemaba. Por esta razón, los judíos empezaron a aparentar ser cristianos llevando una vida cristiana, bautizándose, confesándose, llendo a la iglesia y violando las prescripciones tradicionales de la Thorá (Pentateuco); y para conservarse ellos mismos como judíos, decían que encriptaban su verdadera identidad y fe en ritos, hermandades y creencias secretas, bajo todos los códigos superficiales de conducta y creencia  con los que se movían en la sociedad cristiana. A esta práctica la llamaron los judíos encriptamiento y los cristianos marranismo, pues el judío que se hacía pasar por cristiano era doblemente despreciable por ser traidor tanto a los cristianos como a su propio pueblo (de ahí el término marrano que era el nombre del animal corrupto por excelencia para el judío). 

Spinoza nace y crece en esa sociedad de Amsterdam donde la práctica del marranismo era y había sido una práctica común durante dos siglos...

viernes, 7 de enero de 2011

Spinoza Subersivo

(texto escrito por Toni Negri en la Prisión de Rebibbia)

"Este amor a Dios no puede ser manchado ni por el efecto de la envidia ni por el de los celos, sino que se sustenta tanto más cuanto mayor es el número de hombres que imaginamos unidos a Dios por el mismo vínculo de amor." (Ética, V, XX) De tal manera es agregado un elemento suplementario al antimodernismo de Spinoza. Según la dinámica propia de su sistema -una dinámica que es formada esencialmente en la parte III y IV de la Ética -Spinoza construye la dimensión colectiva del amor a partir la divinidad. En tanto la modernidad es individualista, y construida a partir de tal base, busca en lo trascendental el dispositivo de la mediación y de la recomposición, en tanto Spinoza niega radicalmente toda dimensión exterior al proceso cosntitutivo de la comunidad humana, por su inmanencia absoluta...

Lo que nosotros queremos decir es que el Amor intelectual, es la condición formal de la socialización y que el proceso comunitario es la condición ontológica del Amor intelectual; en consecuencia, es el Amor intelectual la luz que aclara la paradoja de la multitud y su devenir comunidad, porque sólo el Amor intelectual describe los mecanismos reales que conducen la potentia de la multitudo  a determinarse como la unidad de un orden político absoluto: potestas democratica. En oposición, la modernidad no sabe justificar la democracia. La modernidad concibe la democracia siempre como límite, y así, la transfigura en la perspectiva trascendental.

jueves, 6 de enero de 2011

Spinoza Revolucionario

Spinoza es absolutamente antimoderno y revolucionario. Postmoderno, en el mejor sentido del término. Se opone a los principios de la modernidad (indivudualidad, mediación trascendental, angustia existencial), y simultaneamente, concibe los principios para un pensamiento y una sociedad futuros.

Mientras Descartes, Kant y Hegel piensan en términos del individuo, y siempre, en función de una mediación entre el hombre individualizado con la realidad (el Ser, el Espíritu o Dios) y la sociedad. Y de Kiekergaard a Haidegger el individuo se precipita en el abismo existencial. Como una anomalía, Spinoza piensa en el amor, la colectividad y la inmanencia absoluta, es decir, el hombre en la colectividad es y está en la realidad, y como tal, incide en ellas, tanto la realidad como la sociedad son históricas, relativas, y con ello, eventualmente, siempre modificables. Por ello, es posible pensar a Spinoza como un gran momento del materialismo y un precursor de Marx y Benajamin. Deleuze lo llama el Cristo de los filósofos pero podría ser calificado también como el primer Revolucionario, aquel que trae a la filosofía la cuestión mesiánica, no ya para un pueblo ni para una sola fe, sino para toda la humanidad.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Connatus: voluntad y vitalidad inalienable


En Spinoza existe un concepto muy especial, que lo distingue notablemente del resto de pensadores de la filosofía política moderna, la variedad de contractualistas que van de Hobbes a Locke pasando por Rousseau.  Una diferencia profundamente cualitativa, que lo hace concebir consecuencias por completo diferentes a pesar de un origen común: que el poder, el derecho natural de cada uno y de todos nunca puede ser perdido, ni cedido, ni quitado totalmente por nadie. El poder de existir y hacer es con-natural al existente, es su esencia, es decir se es existencia y hacer siempre. Para existir es necesario un poder que conlleva necesariamente también a actuar.

Entonces, a diferencia del resto de pensadores, Spinoza concibe desde el principio hasta el final el carácter natural-esencial del poder y el derecho, tanto en el individuo como en la colectividad. Para él, nunca se pierde frente a otros el derecho a existir hasta que se muere ni el poder de defender y realizar la propia vida mientras se está vivo. Delegación y representación carecen de sentido y de razón de ser si atentan contra la vida y su plenitud.

Aún en la vida más menguada y sometida siempre existe, por más que se falseé o se niegue, un poder suficiente para vivir, para levantar la cabeza y las rodillas de donde sea.

Soberanía popular y Revolución

Existe un derecho a la revolución que va más allá de la resistencia, la rebeldía o la desobediencia civil y se menciona desde el Ius naturalismo de Tomas de Aquino. Es el derecho que tienen todos los pueblos a sustituir, modificar o eliminar los gobiernos. Derecho relativo a la soberanía popular, puesto que si el poder tiene su origen y sostén en el Pueblo, si el Pueblo es el originariamente soberano y el gobierno, sus funcionarios e instituciones solamente son sus representantes, siempre y en todo momento, el Pueblo tiene el derecho de ejercer esta calidad en su provecho y defensa. La soberanía es popular y el Pueblo nunca deja de tener la calidad de ser potencialmente revolucionario.

Como la creación es constante en la naturaleza, así, la constitución social ha de poder y debe ser también constante. Así también, la vitalidad es constante en la existencia del hombre.

Vitalidad salvaje y modernidad

La vitalidad, como naturaleza -derecho o potestad natural- ocupa un lugar fundamental en el discurso político y jurídico moderno. Es propio del mundo moderno concebir las cosas en términos humanos-naturales y ya no divinos-trascendentes, el origen y fundamento del poder deja de ser Dios para ser la naturaleza y después el hombre. Así las cosas el derecho natural, y con ello, el poder de la naturaleza del hombre, son la piedra de toque del discurso político, desde el principio de la modernidad, en las obras inaugurales de Maquiavelo y de Hobbes. Si tanto habla del poder aquel y de la constitución del poder social este, es porque por primera vez se concibe que la potestad, facultad y capacidad para todo hacer dependen por primera vez del hombre mismo y su colectividad.