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La Vitalidad es el presente. Todo está en la vida y es la vida, los cuerpos mueren pero la vida continúa, es eterna. Siempre se está en medio de la vida y la vida en medio de nosotros. Nos atravisa para llegar a otros, así como atravesó a otros, para llegar hasta nosotros. La vida es incontrolable, poderosa, inalienable, misteriosa, creativa. La vida es salvaje: es el amor.



martes, 19 de abril de 2011

La Historia y los ecos de Marx, Nietzsche y Benjamin.

La historia desde siempre ha sido algo muy importante quizá tan importante como la poesía para el espíritu de los hombres y los pueblos, y en cierto grado quizá, ambas, historia y poesía, han estado unidas en los momentos originarios de los pueblos, al nombrar los relatos fundacionales de la comunidad a través de relatos míticos.

Los relatos que cuentan lo que se ha sido para ser lo que se es ahora, desde siempre y para siempre, parece que tendrán una importancia fundamental para los hombres. Esto, como muchas otras cosas fundamentales más, los poderes establecidos lo saben, o mejor dicho, lo intuyen o han llegado a conocer no por el gran ejercicio de pensamiento y abstracción que se requiera para llegar a ello como por la práctica de la violencia y el sometimiento crudos que muestran sin más los resortes y engranes de los hombres, así, los poderes han adquirido gran conocimiento en torno al sometimiento y la rebeldía de los hombres, ejemplo, la importancia y la forma de entristecer a los hombres, de enajenarlos, de determinarlos-amaestrarlos como animales o sub-humanizarlos como bestias.

Particularmente el monopolio de la historia es uno de los recursos fundamentales del poder para eliminar la posibilidad individual y colectiva de la autoconciencia y la emancipación, haciendo olvidar a los hombres de qué son capaces o quién es el enemigo, lo cual ha sido sabido también por los pueblos que se han aferrado a conservar sus relatos e historia. En la filosofía, como estrategia de la vida o terapia emancipatoria, también existe este conocimiento desde la antigüedad, basta pensar la obra de Diógenes Laercio, sin embargo, a partir de la modernidad y el individualismo hay un movimiento deshistorizante o historizante a la manera tiránica, reivindicando la historia de dominación, donde todo y todos se confunden con la versión del vencedor,  pralela a la cual se hace correr una historia de la filosofía que selectivamente empareja a la escuela o al pensador idóneo para legitimar el poder en turno. 


miércoles, 13 de abril de 2011

El carácter revolucionario de las Tesis sobre la historia de Walter Benjamin

Las Tesis sobre la historia, con sus apenas diez páginas, es, sin lugar a dudas, uno de los mejores textos (si no es que el mejor) escritos en el siglo XX. Hoy en día tan célebre como trágica es la historia negra que rodea su redacción, conservación y publicación. Es el escrito de un hombre que huye, de un judío perseguido,[1] que en su huida ante la avanzada de la muerte, encarnada en el fascismo nazi y franquista, llevaba consigo un puñado de papeles periódicos, servilletas y hojas sueltas, donde apuntaba apresuradamente las respuestas y alternativas al infierno que se aproximaba para la humanidad, y ya hacía sentir sus horrores. Texto que tras el suicidio de su autor como forma de escapar a los verdugos[2], y cometido en la frontera franco-española, fue guardado y cuidado celosamente hasta que fue publicado en 1942 en Los Ángeles, en la revista del Instituto de Estudios Sociales de Frankfurt, por Horkhaimer y Adorno poco antes de su exilio a Estados Unidos.

Se trata del último texto de Walter Benjamin, escrito entre 1939 y 1940, si bien escrito a instancias de la guerra como una profunda y radical crítica a la cultura occidental, en concreto a los conceptos claves (tiempo, historia, progreso) que hacen posible o legitiman la barbarie del fascismo y el capitalismo; es la culminación de un pensamiento profundamente crítico y sofisticado que maduró a lo largo de la vida de un artista y un filósofo, de un conocedor profundo y ejecutante del arte más auténtico y radical (del Romanticismo alemán a las vanguardias del siglo XX) y de un riguroso filósofo marxista con inclinaciones por la mística judía, lo que hace posible la obra de un filósofo creativo, un filósofo-artista, o de un revolucionario sui generis, que es capaz de ir más allá de los límites del pensamiento y del arte, reducidos como positivismo a la celebración, resignación o testimonio de los hechos, para hacer capaz, otra vez, a la filosofía de analizar, diagnosticar, y lo más importante, proponer y andar el camino de otro mundo posible y necesario alternativo al infierno, como diría Deleuze, en que han convertido al mundo la estupidez y la bajeza.

miércoles, 6 de abril de 2011

EL DIOS DE SPINOZA II. El reverso de la tradición judía.

Una de las tradiciones más importantes recuperadas por Spinoza en su filosofía panteísta es la judía, pero no en términos generales, particularmente una corriente que se destaca a lo largo de los siglos como un portento de pensamiento crítico y liberador, una forma de judeidad que no se cifra ni en la religión, ni en la fe, ni en la raza, ni en la sangre, ni en la nación; una judeidad que se funda, concibe y cultiva como un proyecto civilizatorio donde lo más importante es además del pensamiento y la razón, la justicia y la verdad entre los hombres en la vida de este mundo.

La corriente de judeidad que recupera Spinoza se remonta a los tiempos bíblicos en los que se presenta como parte de la díada de la corriente Yavista (del Dios Yavé) y Eloista (del Dios Eloi o Adonai), en la que se divide el texto bíblico, los textos de la tradición yavista y los textos de la tradición eloista, no solamente por la manera de "llamar" a Dios, sino, sobre todo, por los contenidos espirituales y culturales-civilizatorios de cada una. Puesto que mientras la corriente yavista concibe a un Dios nacional guerrero y conquistador más cercano al politeísmo que promete a Israel, como a su hijo pródigo, dominar sobre todos los pueblos de la tierra y que su progenie prolifere sobre la tierra como los granos en la arena y las estrellas en el cielo, (en realidad nada extraordinario en relación con los dioses de otros pueblos) a cambio de la obediencia incondicional y ciega de su fe; mientras la corriente eloista concibe a un Dios impersonal, inconcebible, innombrable, irrepresentable e inapropiable en los términos de un monoteísmo radical que se concibe a partir de Dios como de la categoría más abstracta posible, y por lo tanto, de una espiritualidad muy cercana a la razón, en la cual, la divinidad parece estar tan próxima como lejana o inabarcable, por ser lo absoluto, y por ello, paradójicamente, implicarlo todo, tanto al hombre mismo como a lo conocido y lo desconocido, lo próximo y lo lejano (como el tloquenahuaque mexica, el "señor del cerca y del junto") y así, la corriente eloista asume una actitud espiritual más cercana a la ética y a la justicia que a la superstición, pues lo importante no es obedecer y creer, sino sobre todo, comprender y actuar en consecuencia, lo que se ha cultivado intensamente a lo largo de los siglos en la cábala, la mística y la filosofía judía.


                                  Cuadro negro de Kasimir Malevich, donde trata de expresar el absoluto.
                                                        Se convirtió en el símbolo de su vida que lo acompañó en su funeral, y
                                                        acompañó en sus luchas a  grupos anarquistas de obreros rusos. 

lunes, 28 de marzo de 2011

NIETZSCHE: AVISADOR DEL FUEGO

Antes que Benjamin y la Escuela de Frankfurt, Nietzsche habla de la barbarie que se aproxima en Alemania. Desde su visión aristocrática crítica ve aproximarse el futuro fatídico de Europa en el siglo XX, el avance de la chusma y la catástrofe civilizatoria en nombre de estupideces como la raza y la superioridad sajona o aria. Nietzsche a su manera, es también un avisador del fuego, con su mirada en las alturas, desde la región de los fríos hiperbóreos, como un centinela ve con una mirada de desprecio aproximarse con sus banderas, uniformes e insignias a las huestes de los bárbaros, los esclavos, el reino de la barbarie y la estupidez.

Qué lejos estaba Nietzsche de los “hombres” de su tiempo y su latitud, profunda, trágicamente lejos. Y qué lejos están todavía de entenderlo en Europa y en los satélites, sucursales, europeos que son las academias de filosofía.
                                                     
PRIMAVERA DE 1884

                                                                          194

“Primera cuestión: el dominio de la tierra es anglosajón. El elemento alemán es un buen fermento que no sabe dominar. Tan sólo porque tiene que tratar con pueblos fatigados y ancianos, el dominio de Europa será alemán. Es su barbarie, su cultura atrasada, la que le dará el poder.

Francia está por delante en el terreno de la cultura, un signo de la decadencia de Europa. Rusia tiene que convertirse en el señor de Europa y Asia; ha de colonizar y conquistar China e India. Europa se encuentra hoy como lo estuvo Grecia bajo el dominio de Roma...

sábado, 19 de marzo de 2011

San Ernesto de la Higuera


Es notable la manera en que el discurso popular habla y concibe aún hoy los hechos más significativos de la realidad en la forma de mito o  relato legendario, aquellos hechos que tienen que ver con su existencia, su liberación o su resistencia a desaparecer. En América Latina los pueblos siguen existiendo y siguen soñando dormidos o despiertos, pues eso son los mitos, los sueños colectivos de un pueblo, las esperanzas fundadas en el pasado o en el futuro, que no una simple ficción o mentira, sino relatos fundacionales para una comunidad, la dimensión "irracional" pero intuitiva, afectiva y simbólica con la que el hombre tiende a dar sentido a su realidad, incluso en la modernidad donde se exalta dogmáticamente la razón el hombre funda y da sentido a partir de relatos míticos findacionales como el progreso,  la ilustración, la democracia o el contrato social que más que ser una realidad objetiva y mesurable son imágenes y relatos ficticios con los que el hombre moderno funda sus esperanzas y la legitimidad de su actuar.


Un relato legendario más bien popular es el del Che Guevara en Bolivia, que como Zapata en México o Massanielo en Nápoles, pasa de boca en boca con el aliento de la esperanza y la confianza en la propia comuidad o los integrantes de la comunidad. Se cuenta que la última anciana que vió vivo al Che en Bolivia cuando este se encontraba arrestado, dijo a un reportero haberle dado su última sopa, que el Che estaba esposado y entonces ella les pidió a los soldados que le desataran las manos para que pudiera comer su sopa, y que al estar con las manos libres y antes de comer, el Che le preguntó si los demás compañeros ya habían comido, y después el Che la miró con una mirada con la que no podían mirar los ojos de los soladados. La anciana contaba ese relato con aquel plato en las manos donde el Che había comido su última sopa, en un poblado llamado la Higuera, donde se santificó al Che Guevara con el nombre de San Ernesto de la Higuera.

domingo, 13 de marzo de 2011

LOS MISTERIOS DE JUAN RULFO

La obra de Juan Rulfo es un momento y un espacio fundamental de la cultura mexicana y latinoamericana, es como una especie de sueño con los ojos abiertos, como un momento de visión, como el oráculo de estos pueblos. En su obra Rulfo habla con la voz auténtica de los pueblos americanos, o para decirlo mejor, como si fuera un poseso, los pueblos americanos hablan a través de la obra de Rulfo, de sus vidas, sus dolores, sus sueños, sus sentimientos y sus desgracias de una manera tan extraña, tan enigmática y misteriosa como sublime son las imágenes de las que rebosan sus relatos, hojas y flores innumerables de un  bosque misterioso. Pues como dice Heriberto Yépez, Rulfo es un poeta y no uno de tantos ni de los mejores, es el más grande, y las pruebas son cada una de esas trescientas páginas que integran la totalidad de su obra (una novela breve y dieciséis cuentos) y donde no sobra ni una sola palabra, al contrario, trescientas páginas que comprenden miles de palabras, imágenes y pensamientos más que los que ahí están dichos, lo que nos deja ver Rulfo en su complejidad y su misterio apenas es como dicen los críticos profesionales la punta de un iceberg que se sostiene sobre uno o muchos mundos completamente increíbles, sus palabras son el claro de un bosque apenas alumbrado por la pálida luz de la luna, sus páginas están hechas de sombras.                    

Cuando se trataba de averiguar para entender el prodigio, de dónde sacó Rulfo su lenguaje, sus expresiones, sus personajes, la vida que amasó como palabras para convertirla en los más grandiosos relatos escritos en estas tierras, las respuestas eran más preguntas y confusión, que él mismo alimentaba, se averiguaban los episodios de una leyenda o de un relato fantástico que no pocas veces entraban en contradicción unos con otros. Así se ha identificado más de una vez el lugar "verdadero" de su nacimiento en varios pueblos de Guadalajara y Guanajuato; se ha explorado una infancia atroz llena de muertes que empiezan a contarse a partir de la del padre cuando él tenía seis años, y es seguida, casi inmediatamente por la de su madre y lo hacen terminar en un orfelinato jesuita; se han buscado los pueblos fantasmas de Comala y La Media Luna y a sus habitantes fantasmas; se ha rastreado la historia de su familia, donde se habla de tíos abuelos incestuosos, de un abuelo y un padre hacendados, este último muerto como su personaje "Pedro Páramo" en manos de un peón ebrio. Y, por último, se han barajado los testimonios del propio Rulfo quien hacía del laconismo, la mentira y el humor negro una forma de literatura ha decir de Arreola.

domingo, 27 de febrero de 2011

Película ¡Viva México!

¡Viva México! no es una película ni un documental ni un espectáculo, no está hecha para divertir ni en el cine ni en la televisión de la sala, su duración de dos horas defendida obstinadamente por su “director” se opone a los rituales y códigos comerciales. Y sin embargo, ¡Viva México! conmueve y alimenta, se comunica de corazón a corazón, de cuerpo a cuerpo, como un diálogo entre entrañas, es un diálogo entrañable, porque cuando se ve la pantalla lo que se ve es la imagen y la voz de un pueblo, la realidad que ha dejado de figurar en la pantalla tanto de la televisión como del cine, los rostros y la palabra de gente pobre y pequeña, hombres y mujeres pobres que encarnan la historia de México y cuya existencia no es noticia ni argumento ni trama de ningún espectáculo pero, sin embargo, con cuyas vidas y muertes está hecha la realidad de las calles, los campos, las montañas y los mares de México.

¡Viva México! no es una película ni un documental es un sueño con los ojos abiertos que en veces se convierte en pesadilla, en veces de terror, pero también, en veces, en visión de esperanza y de mañana. Como en la imagen y la voz de una mujer de cerca de cien años quien habla de Marcos como de lo que se organiza en su recorrido, con las palabras y poesía (in xochitl in huicatl: flores y cantos) del lirismo popular, con la belleza de la vida encarnada en el pueblo de México:

“Es como yo le decía anoche al Comandante Marcos. Que yo le decía que yo sentía aquella emoción, aquel cariño, aquel sentimiento grande, profundo… Pero no sentimiento del sino, sentimientos de alegría de corazón. Dondel pasa es una historia que nos va dejando, un airecito como que va plantando, como que se pegó en aquella barda.

Yo lo que le pedí el favor a él que fuera con nosotros a Tinganbatos, para que vieran los señores, los ricos que no semos solos, que hay gente que nos apoya anque no es de nuestro pueblo. Pero estamos concientes que tienen que ayudarnos. Como él dijo es una  familia. Como una familia. Y sí, así va a ser.”


sábado, 19 de febrero de 2011

Cuento yaqui-revolucionario "Filibusteros"

Un saludo para todos los amigos, hermanos y cómplices de este blog y de la multitud que habita en mi interior, estamos de fiesta, con gran griterío y baile que compartimos con ustedes, porque el cuento "Filibusteros" ganó el concurso de cuento de la Facultad de Filosofía y Letras "Inventar las revoluciones".

El cuento trata de expresar la concepción americana de la revolución, una concepción fundada en una particular mitología y forma de concebir el tiempo y el mundo, una racionalidad particularmente diferente que piensa la revolución en otros términos: el mito, la tradición, el sueño, la magia, el pasado; diferente al tiempo lineal del progreso y la racionalidad occidental. Creemos profundamente en que es posible construir otro mundo donde quepan muchos mundos, y que para hacerlo, tenemos que mirar  hacia esos otros mundos que ya han existido, los mundos de los pueblos originarios e indígenas.

Salud, AMor y Anarquía.

ATT.
     El autor como productor.
A continuación adjunto el cuento. ¡Disfrútenlo!

miércoles, 16 de febrero de 2011

El Panteísmo Spinozista

Spinoza es un filósofo sui generis, un filósofo creativo, que crea en la filosofía, inventa y reinventa todo un estilo, un método, una estrategia: una nueva lengua necesaria para hablar de una manera nueva del mundo. Spinoza es un artista del pensamiento. Así lo considera Deleuze al referirse a él como un filósofo-cometa, como esa especie de filósofos que tardan siglos en aparecer y cuando lo hacen iluminan la noche, como si se tratara de una estrella que como la polar guiaba a los marineros y a los viajeros en sus caminos; pues hay diferentes tipos de filósofos y formas de hacer filosofía, los hay que crean y reinventan el pensamiento y los hay que entienden, difunden y practican ese pensamiento. La filosofía alcanza para todos y para todo, como pensaba Epicuro al decir que independientemente de ser hombre, mujer, señor o esclavo, nunca se es demasiado joven ni demasiado viejo para ser feliz y para vivir bien, es decir, para practicar la filosofía.

La creación que lleva a cabo Spinoza la realiza con los materiales más selectos de su época y con el legado más elaborado de las tradiciones que conoce y en medio de las cuales crece. El panteísmo de Spinoza es la reformulación de todos esos conocimientos, de un modo tal, que permita conservar y potencializar su poder, la producción de un auténtico conocimiento nuevo que sea capaz de comprender profundamente el presente y su desembocadura, el futuro, al tiempo que implica la dimensión positiva y práctica con la cual enfrentar los problemas de la realidad presentes y en gestación en su tiempo, que es la transición de una época a otra, el paso del mundo medieval a la modernidad.

El panteísmo de Spinoza recoge las más altas discuciones escolásticas en torno al Ser, su identificación o diferencia con Dios, y con ello, la dignidad de lo real, del mundo y del hombre. Pues a partir de una reflexión metafísica que es la de Dios y el Ser -si Dios es el Ser o Dios es el creador del Ser y por ello algo completamente diferente- pasa a considerar el valor del mundo y del hombre, su dignidad como parte de lo más digno y valioso, Dios. Entonces, el panteísmo adquiere no solamente una dimensión teórica comprensiva de lo real, el Ser, sino también una dimensión práctica, la theoría y la praxis ética y política panteísta, la valoración en extremo positiva del mundo y del hombre, según la cual, el ser humano tiene la capacidad de transoformar y ordenar su existencia individual y social; y esa capacidad se convierte en lo más importante, la salvación o la gracia, que consiste en arreglar u ordenar la propia vida en la certeza de que uno es parte activa de la totalidad, y con ello, de su orden, es decir, que puede entenderlo y practicarlo. Lo que se traduce en alegría, que como beatitud puede llegar a ser permanente, basada en el amor, hacia uno mismo, los otros hombres, el mundo y el universo entero como un amor a Dios, amor Dei intellectualis, con el cual y a través del hombre Dios se ama así mismo:

                                           Taller de Spinoza

martes, 8 de febrero de 2011

SPINOZA Y UNA POSTMODERNIDAD POSITIVA

Lo que distingue al pensamiento spinozista de Deleuze y Negri de otras formas de abordar la problemática de lo postmoderno, es su carácter positivo y revolucionario, que lo convierte en un pensamiento peligroso, y por ello incómodo, ya que cuando se habla de crisis de la modernidad o incluso de fin de la modernidad, se habla en términos apocalípticos o escatológicos, siempre reaccionarios y conservadores, como si se tratara del fin o la meta del mundo, reproduciendo la tendencia etnocéntrica y absolutizadora de lo moderno en Occidente, que pretende concebir la historia de la humanidad y del mundo como sinónimo de la historia de Occidente, concibiendo con ello, que el fin de la época pretendidamente más avanzada de Occidente implica el fin del mundo. Cuando, como ven Deleuze y Negri en su perspectiva revolucionaria, en la palabra misma  postmodernidad se encuentra delineado un horizonte de posibilidades más que la cancelación de cualquier posibilidad, post-modernidad habla de lo que está o estará más allá de la modernidad, habla de una nueva época, habla de una transición y no de un fin, habla de cambio y no sólo de destrucción, habla de la vida misma que continúa y no de muerte ni de nada.

Spinoza parte de una “noción”, intuición, de lo absoluto ininteligible en sí, y sin embargo, comprensivo y comprensible, del hombre y en lo relativo al hombre; puesto que si Dios es todo, también será el hombre y la colectividad humana, y entonces, el hombre habrá de encontrar en sí mismo y en sus semejantes los principios y las formas de la colectividad, de una forma absolutamente inmanente y colectiva, pues en Spinoza nada ni nadie existe en solitario, individualmente carece de sentido, lo in-diviso es solamente imaginario, ya que todo es comprendido e implicado por Dios, es decir, cada existente está relacionado necesariamente con otros existentes para poder existir, en sí mismo cada cuerpo-existente, ya es un colectivo que integra otros colectivos. Y, así, contrariamente a la modernidad Spinoza encuentra el epicentro de su pensamiento en el motivo de la colectividad como si sorprendentemente intuyera y criticara el individualismo y egoísmo mezquino en gestación.

Spinoza es postmoderno, un pensador póstumo y del pasado mañana, es antimoderno, pero sobre todo, utópico, nos invita a liberarnos de la reacción y a creer nuevamente en el hombre, la colectividad y el mundo. Spinoza nos invita a ser otra vez colectividad y desde ahí empezar a valorar nuevamente nuestro comportamiento y nuestras ideas, en la perspectiva de que otro mundo aún es posible y necesario.


miércoles, 2 de febrero de 2011

Sartre-Deleuze ¿Qué es la literatura y qué es la filosofía?

Existe una gran relación entre Sartre y Deleuze, una especie de filia profunda, intelectual y afectiva. Para el joven Deleuze, Sartre es un modelo y una inspiración, al que leía con vehemencia al punto de que la aparición de El Ser y nada constituye un acontecimiento en el que se precipita intensamente durante un mes, hasta que leyó y asimiló sus páginas de principio a fin. El maestro fue también un precedente intelectual que allanó el camino para el devenir que se avecinaba en la siguiente generación del pensamiento francés (Foucault, Deleuze, Derrida), fue una respuesta al anquilosado pensamiento alemán, particularmente al existencialismo negativo y "conservador" de Haidegger, haciendo actuar la positividad del pensamiento, destacando el carácter productivo incluso en la misma nada, que para Sarte implicaba la dimensión de la libertad y de la creación humana.

Deleuze recordaba con un particular afecto, una especie de amor y nostalgia, la presencia del profesor Sartre como una ráfaga de aire fresco que aliviaba de la asfixia de un profesorado sumiso a los cánones y formas de la historia de la filosofía escolar idealista, reaccionaria y conservadora. Y tengamos presente el sentido simbolismo que para Deleuze tiene el aire y el viento, ese viento con el que los comentadores se refieren a su amado Spinoza, ese viento con el que el hombre de Kieve de Malamud describe ante un juez lo que es leer a Spinoza: "es como un viento que te empuja por la espalda como si fueras en la escoba de una bruja, una vez que has empezado a leerlo no puedes parar".

Deleuze piensa en Sartre como una ráfaga de aire fresco que inspira y, a su vez, lo inspira en más de un sentido, desde el análisis existencial que aquel propone en El ser y la nada y es el antecedente filosófico del esquizoanálisis, hasta su concepción del pensamiento, la literatura y la filosofía.

lunes, 31 de enero de 2011

SOBRE LA ANTIGUA Y NUEVA PALABRA INDÍGENA.

(Entrevista realizada a Earl Shorris y Sylvia coeditores junto con Miguel León portilla y Ascención de León del libro Antigua y nueva palabra, un compendio de 1000 páginas que comprende los textos más importantes conservados en lenguas indígenas americanas desde la época prehispánica hasta la actualidad)

Earl Shorris: La cuestión más importante es pensar en lenguas, porque aún hay muchas lenguas en el mundo pero cada vez menos. Y la lengua, es la mejor creación del ser humano porque sin la lengua no somos seres humanos, somos animales, entonces, es la creación más importante. Cada lengua tiene su punto de vista del mundo y del universo, su punto de vista del tiempo, de la sociedad, de la metafísica, etc. En cada lengua hay palabras con conceptos diferentes, la tragedia mundial es que cada año perdemos más y más lenguas, hasta ahora que tenemos tres mil en total en todo el mundo. Por ejemplo, en México cuando llegaron los españoles se contaban más de ciento cincuenta, tal vez doscientas y ahora ya mucho menos, hay lenguas habladas por dos, tres, quince personas.

Cuando perdemos una lengua todos los seres humanos van a perder su historia, su modo de pensar, su posibilidad de pensar en otras cosas, para originar otros modos de pensar, para entender a sus hermanos de otros países y lenguas. Una lengua es un tesoro, es un tesoro que me gusta compartir, me gusta pensar que las lenguas indígenas se van a compartir con mis nietos, porque así el mundo de mis nietos estará más grande, será más grande si existen más lenguas, más modos de pensar, por ejemplo vivimos en tiempos malos, tiempos de guerra, tiempos de muchas cosas malas, los ataques a Irak, imperialismo, guerras, capitalismo salvaje, cosas terribles, es posible que en tiempos pasados también había guerras pero hay otros modos de vivir, de pensar y si perdemos estos modos de vivir y de pensar tal vez no podamos resolver nuestros problemas, esta idea de que el pluralismo es lo que necesitamos para vivir como seres humanos.

La cultura que es este hilo del que he hablado mucho, esta es la razón por la que escribimos La antigua y nueva palabra porque hasta el momento no existe un libro de todo el tiempo de esta trayectoria y cuando la gente tiene en su mano el libro, tiene la trayectoria. Si podemos difundir el libro a los indígenas y mestizos entonces podemos empezar a defender la cultura con la cultura, por eso tenemos el libro, por eso luchamos León Portilla, Sylvia, Ascención y yo, luchamos para el futuro porque nos gustaría que nuestros nietos y bisnietos tengan la oportunidad de conocer otras culturas, otras lenguas, otras ideas, un mundo complejo, maravilloso y en paz. El hilo existe, el hilo de los tiempos antiguos hasta el momento. Esto es lo mas importante, que los mexicanos saben que existe y nuestro libro es la prueba, 1000 páginas de pruebas y cuando la gente, los estudiantes, tienen en su mano estas 1000 páginas de prueba de la igualdad y la prueba de que el hilo nunca termina, nunca terminó, este es un paso hacia la igualdad, el respeto, la dignidad, hasta resolver el problema en el alma mexicana. Por eso trabajamos mucho Silvia, yo, Miguel y Chonita y muchos otros.

jueves, 27 de enero de 2011

El Dios de Spinoza


El elemento más problemático, y al mismo tiempo, más importante del pensamiento de Spinoza es su concepto de Dios. Es el principio a partir del cual construye todo su pensamiento y la razón por la cual fue marginado y perseguido por los miembros de todas las religiones de ese entonces judíos, católicos, protestantes y menonitas. La causa por la cual fue “excomulgado” (con el herem) de la comunidad judía de Ámsterdam, se le trató de asesinar, se profanó su tumba y se le trató de olvidar de la historia del pensamiento, recordemos que el calificativo despectivo de “perro muerto” antes de ser usado para referirse a Hegel o a Marx, fue el calificativo con que Jacobi se refería al pensador solitario de Amasterdam.

El concepto de Dios, es el elemento más importante del pensamiento de Spinoza puesto que de él parten todos los demás conceptos y relaciones entre los mismos, es decir, la totalidad de su sistema. Un ejemplo de ello es el método y estilo de su obra capital, la Ética demostrada según el orden geométrico de las cosas, donde el método geométrico articulado en definiciones, proposiciones y axiomas puede ser leído como un gran diccionario que con todos sus mecanismos y recursos apunta siempre a la definición y conocimiento de Dios. Ahora bien, ese Dios de Spinoza es la totalidad misma, la unidad absoluta, el monismo llevado a sus últimas consecuencias, puesto que  para Spinoza Dios es Uno e Infinito, es decir, la unidad que comprende absolutamente Todo (el universo, la naturaleza, lo real, existente, virtual, posible, imaginario…) entonces, Dios es el Ser; y el Ser, todo aquello que tenga un estatuto ontológico, es decir, todo aquello que de alguna u otra manera exista, haya existido o existirá. Así las cosas, todo está en Dios y Dios es la totalidad de los existentes, con lo cual, cada cosa que existe expresa un algo (modo) de lo que Dios es; y Dios, de ese modo, en ese existente, se expresa a su vez.

La definición que de Dios se da en la Ética apunta precisamente a ello:

lunes, 24 de enero de 2011

El deseo de ser indio de Kafka

"Si pudiera ser un indio, ahora mismo, y sobre un caballo a todo galope, con el cuerpo inclinado y suspendido en el aire, estremeciéndome sobre el suelo oscilante, hasta dejar las espuelas, pues no tenía espuelas, hasta tirar las riendas, pues no tenía riendas, y sólo viendo ante mí un paisaje como una pradera segada, ya sin el cuello y sin la cabeza del caballo."
Kafka

De pocos escritores se habla tanto como de Kafka. El habla cotidiana de todos los medios y espacios lo ha convertido incluso en un calificativo, lo "kafkiano" . Así, desde policías hasta burócratas y conductores de televisión critican algo o a alguien calificándolo de "kafkiano". Sin embargo, la manera en que generalmente se piensa a Kafka es equivocada y sería enojosa para el propio autor, a la manera de un testimonio pasivo de la decadencia de la sociedad burocrática o como la expresión de la culpa y la soledad de un ser humano afligido y abatido por la realidad de su raza, su relación con su padre o su trabajo. Nada más lejano de lo verdaderamente kafkiano. En Kafka nunca se trata de un drama individual o familiar, siempre se trata del mundo y la invitación a hacer algo con el mundo, incluso cuando habla de su padre o recurre al absurdo de convertir a un personaje en un insecto, siempre se trata de mostrar los verdaderos problemas de la realidad, se habla del padre o se retrata absurdamente la crueldad de una familia para con uno de sus miembros para mostrar el verdadero absurdo en que se han convertido las relaciones en la sociedad.

Deleuze nos dice que de principio a fin Kafka es político y alegre, es el escritor más político por su contenido y su estilo. Sus contenidos tratan los horrores que se estaban gestando en los albores del siglo XX, todo el fascismo (violencia, totalitarismo, racismo, genocidio, explotación, deshumanización, burocratización...), abre la puerta a las fuerzas diabólicas para que las veamos de una manera tal que nos avisa del peligro al mismo tiempo que lo conjura para sí, lo vuelve ridículo, lo muestra tal como es y será, y sin embargo, es capaz de reírse de él. Kafka se está riendo todo el tiempo a pesar de que se encontraba en el ojo del huracán, en la Alemania pre-nazi siendo judío, condición que de no haber muerto de tuberculosis le deparaba la misma muerte que a sus dos hermanas, en una cámara de gas.

A Guattari le gustaba contar la anécdota de que Kafka leía lo que escribía en voz alta a sus amigos y que cuando lo hacía no paraba de reír a carcajadas, sería quizá por el alemán provinciano mal escrito de migrantes que intencionalmente usaba, o, por el placer que le proporcionaba escribir y burlar los males que le acechaban. De algún modo Kafka se escapaba, creaba una salida para su situación a través de la literatura, y salía disparado de ella como ese indio que quizá siempre quiso ser, a los lomos de un caballo que iba desvaneciéndose en su carrera dejándolo en plena libertad.

sábado, 22 de enero de 2011

Rimbaud-Baudelaire

Existe una continuidad en la realidad más primordial del Ser, el espíritu o la vida. Una continuidad paradójicamente discontinua. Una línea quebrada, como las fallas geográficas o volcánicas. Un acontecer que aparece y desaparece en la existencia de la humanidad, como algo flotando y sumergiéndose en las olas del mar. Es como si una presencia importante, algo que tiene que ser dicho se manifestara en diferentes hombres, en diversos tiempos y lugares pero con la misma premura y puntual precisión. Como si algo tuviera que ser o debiera continuar siendo dicho.

Estas continuidades discursivas se presentan tanto en la filosofía como en la poesía más auténticas, por debajo y por encima de las historias escolares, más ideológicas que verdaderas. En la poesía existe una peculiar linea de continuidad, un hilo de plata que a traviesa la noche de páginas y palabras de los poetas y habla de una misteriosa comunicación entre el mundo y el hombre, que canta el secreto de la mutua creación de uno y otro, una especie de autopoiética del mundo-hombre que se rebela contra todas las formas de sometimiento del hombre y de destrucción del mundo.

Esta continuidad tiene uno de sus episodios más prodigiosos en las vidas y obras de Baudelaire y Rimbaud, este vive lo que el otro sueña y escribe. Baudelaire canta la libertad libre y Rimbaud la vive, la unidad y armonía del mundo, el carácter sagrado y misterioso de la realidad que reclama para ser por lo menos tocada una actitud no menos sagrada, la actitud del vidente.

viernes, 21 de enero de 2011

Imaginación y Política


El gran potencial de la imaginación es la creación de la vida concreta, el tipo de existencia que se vive como individuo y como colectividad. Ya que como piensa Bachelard haciendo un eco de Nietzsche, la imaginación es una facultad "supra" o "sobre" humana y paradojicamente, también lo más humano, es la dimensión humana que lleva al hombre más allá de su propia humanidad y de lo que es, iniciando el camino de los posibles, la senda que el alma se traza al iniciar un camino. La filosofía se nutre de esta facultad pero sobre todo la literatura y la poesía, convirtiéndose así, en las herramientas fundamentales para la construcción en un primer momento, del presente y del futuro de un individuo y de un pueblo, pues las implicaciones de la imaginación en el individuo tocan las esferas más importantes de su voluntad y su vida afectiva, qué imagina el individuo está fundamentalmente relacionado con qué siente y qué hace ese individuo; y simultáneamente, qué historias se cuenta un pueblo, ahora planteado más correctamente como qué historias ve y escucha el pueblo, definen fundamentalmente tanto el proyecto como el presente de ese pueblo.

Siempre y en todo momento la imaginación juega un papel clave en la vida humana, el hombre como individuo y colectividad siempre se está y está imaginando, y así, se determina a actuar, primero imagino luego actúo. La imaginación tiene mucho más que ver con la vida concreta que con el entretenimiento como general y cómplicemente se piensa, dejando la imaginación en manos de negociantes del espectáculo y la basura publicitaria, que son lo mismo, pues ahora la imaginación siempre y solamente tiene que ver con comprar o pagar algo. El arte de la palabra como literatura, poesía y filosofía son las herramientas más sofisticadas para tal labor, y sobre todo, para desarrollar voluntaria y conscientemente esta labor, para decidir qué imaginar, y con ello, qué camino vislumbrar en el horizonte y seguirlo, aún cuando se nos dice o parece ser que no hay ninguna salida: La imaginación es la dimensión de lo posible.

miércoles, 19 de enero de 2011

El Grito de Guerra de Baudelaire

Existe una continuidad entre Baudelaire y Rimbaud, donde uno se detiene el otro continúa. Baudelaire sueña lo que después vive Rimbaud.

La obra de Baudelaire es un auténtico grito de guerra, la poesía del nuevo espíritu que en el siglo XIX tiene que hacer frente a las concepciones racionalistas que niegan el espíritu y reducen el mundo a una dimensión maquínica donde lo espiritual deviene un fenómeno fisiológico, ideal-imaginario o psicológico. Baudelaire, como un chamán entre científicos, reivindica el poder espiritual de la palabra, aquella función encargada a ciertos hombres en todas las civilizaciones, que consiste en crear los vínculos entre la misteriosa vastedad del mundo y la realidad con el hombre. Es decir, entre el hombre y los infinitos posibles del mundo y su propia vida.  

Baudelaire es el gran Maestro que con su grito de guerra convoca a la nueva poesía, la poesía NECESARIA en Occidente que habrá de hacer frente a las adversidades y los abismos de la modernidad y la postmodernidad: el absurdo y las diversas formas de esclavitud modernas (laboral, psicológica, ciudadana). Es el solitario en el medio emergente de las masas que habitarán ciudades sin tiempo ni espacio para los sueños y los sentimientos del hombre. Por ello, la poesía y los poetas que convoca son radicalmente rebeldes y se definen por oponer la plenitud de la vida interior del hombre, el espíritu, a las sombras en que convierte a los hombres la maquinaria social, económica y política. De los simbolistas (Coubiére, Lautreamont, Mallarmé) a las vanguardias de entre guerras (surrealsitas y dadaístas) y latinoamericanas (Hora zero e infrarrealistas), es el mimo llamado el que se escucha, el grito de guerra que emite Baudelaire en el siglo XIX, como un llamado que convoca a las hordas salvajes del futuro, contra el mundo del absurdo y a dar testimonio del maravilloso mundo que puede ser la vida humana.

martes, 11 de enero de 2011

Carta del Vidente-Rimbaud


      El poeta se hace vidente por un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos. Todas las formas de amor, de sufrimiento, de locura; busca por sí mismo, agota en sí todos los venenos, para no quedarse sino con sus quintaesencias. Inefable tortura en la que necesita de toda la fe, de toda la fuerza sobrehumana, por la que se convierte entre todos en el enfermo grave, el gran criminal, el gran maldito, — ¡y el supremo Sabio! — ¡Porque alcanza lo desconocido! ¡Porque se ha cultivado el alma, ya rica, más que ningún otro! Alcanza lo desconocido y, aunque, enloquecido, acabará perdiendo la inteligencia de sus visiones, ¡no dejaría de haberlas visto! Que reviente saltando hacia cosas inauditas o innombrables: ya vendrán otros horribles trabajadores; empezarán a partir de los horizontes en que el otro se haya desplomado...

 

lunes, 10 de enero de 2011

La Ética es el Necronomicón

En Lovekraft el autor de novelas de terror y de ciencia-fición siempre hay referencia a un libro misterioso  que cae de las manos de quien lo toca y ese libro se llama el Necronomicón, el famoso libro del árabe demente. Pues bien la Ética es eso, el famoso libro del judío demente. El verdadero nombre de la Ética es
el Necronomicón.
                                    Deleuze

La Cripta de Spinoza

¿Cómo pensar y aprehender el carácter revolucionario y radical de Spinoza, si aparentemente habla de lo mismo que los otros pensadores de su tiempo, si Spinoza habla de Dios, del amor de Dios, de beatitud, gracia, eternidad..?¡!#%

Esta historia va muy lejos y se entreteje con la historia del pueblo judío. En el siglo XVII, Amsterdam Holanda, se había convertido en el acentamiento de la principal comunidad judía en el mundo, después de haber sido expulsados y perseguidos los judíos en España en el siglo XV y en Portugal en el siglo XVI. Y por persecución y expulsión hay que entender una verdadera cacería (genocidio), puesto que, si era identificado un judío "desobediente" entre los cristianos se le enjuiciaba y quemaba. Por esta razón, los judíos empezaron a aparentar ser cristianos llevando una vida cristiana, bautizándose, confesándose, llendo a la iglesia y violando las prescripciones tradicionales de la Thorá (Pentateuco); y para conservarse ellos mismos como judíos, decían que encriptaban su verdadera identidad y fe en ritos, hermandades y creencias secretas, bajo todos los códigos superficiales de conducta y creencia  con los que se movían en la sociedad cristiana. A esta práctica la llamaron los judíos encriptamiento y los cristianos marranismo, pues el judío que se hacía pasar por cristiano era doblemente despreciable por ser traidor tanto a los cristianos como a su propio pueblo (de ahí el término marrano que era el nombre del animal corrupto por excelencia para el judío). 

Spinoza nace y crece en esa sociedad de Amsterdam donde la práctica del marranismo era y había sido una práctica común durante dos siglos...

viernes, 7 de enero de 2011

La filosofía y el presente

La verdadera filosofía está contra el presente y su apología, no puede ser de otra forma, pues el mundo presente y su pensamiento -conocimiento, arte y ciencia-, están contra el mundo y contra el hombre. Si algo queda de razón, esta ha de luchar y hacer la guerra por otro mundo, ha de ser el testimonio de su posibilidad y necesidad. La voz de todos los mundos posibles que ya existen en el lado oculto del presente mismo.

Spinoza Subersivo

(texto escrito por Toni Negri en la Prisión de Rebibbia)

"Este amor a Dios no puede ser manchado ni por el efecto de la envidia ni por el de los celos, sino que se sustenta tanto más cuanto mayor es el número de hombres que imaginamos unidos a Dios por el mismo vínculo de amor." (Ética, V, XX) De tal manera es agregado un elemento suplementario al antimodernismo de Spinoza. Según la dinámica propia de su sistema -una dinámica que es formada esencialmente en la parte III y IV de la Ética -Spinoza construye la dimensión colectiva del amor a partir la divinidad. En tanto la modernidad es individualista, y construida a partir de tal base, busca en lo trascendental el dispositivo de la mediación y de la recomposición, en tanto Spinoza niega radicalmente toda dimensión exterior al proceso cosntitutivo de la comunidad humana, por su inmanencia absoluta...

Lo que nosotros queremos decir es que el Amor intelectual, es la condición formal de la socialización y que el proceso comunitario es la condición ontológica del Amor intelectual; en consecuencia, es el Amor intelectual la luz que aclara la paradoja de la multitud y su devenir comunidad, porque sólo el Amor intelectual describe los mecanismos reales que conducen la potentia de la multitudo  a determinarse como la unidad de un orden político absoluto: potestas democratica. En oposición, la modernidad no sabe justificar la democracia. La modernidad concibe la democracia siempre como límite, y así, la transfigura en la perspectiva trascendental.

jueves, 6 de enero de 2011

Spinoza Revolucionario

Spinoza es absolutamente antimoderno y revolucionario. Postmoderno, en el mejor sentido del término. Se opone a los principios de la modernidad (indivudualidad, mediación trascendental, angustia existencial), y simultaneamente, concibe los principios para un pensamiento y una sociedad futuros.

Mientras Descartes, Kant y Hegel piensan en términos del individuo, y siempre, en función de una mediación entre el hombre individualizado con la realidad (el Ser, el Espíritu o Dios) y la sociedad. Y de Kiekergaard a Haidegger el individuo se precipita en el abismo existencial. Como una anomalía, Spinoza piensa en el amor, la colectividad y la inmanencia absoluta, es decir, el hombre en la colectividad es y está en la realidad, y como tal, incide en ellas, tanto la realidad como la sociedad son históricas, relativas, y con ello, eventualmente, siempre modificables. Por ello, es posible pensar a Spinoza como un gran momento del materialismo y un precursor de Marx y Benajamin. Deleuze lo llama el Cristo de los filósofos pero podría ser calificado también como el primer Revolucionario, aquel que trae a la filosofía la cuestión mesiánica, no ya para un pueblo ni para una sola fe, sino para toda la humanidad.

lunes, 3 de enero de 2011

Revolución e Imaginación


La poesía es política desde el principio, en un doble movimiento, negativo y positivo, que tiene que ver con el poder y la potencia como los entiende Deleuze, para quien literatura y filosofía convergen en tanto creativas y vitales, al crear en función de la vida recursos para defenderla o intensificarla en el mundo en que se vive, ya sea desmitificando el mundo actual, al mostrar su carácter relativo y su realidad ficcional cuando se pretende avasallar con su imagen o idea; y creando las concepciones de la posibilidad de otros mundos, con el entendimiento a través de la filosofía y con la imaginación a través de la literatura. Ahora bien, tanto una capacidad como otra dependen del poder de la facultad para hacerlo, y en la realidad, su efectividad se traduce también en la potencia para conseguirlo. La labor creativa, ya sea racional o imaginaria, es un poder de expresión y una potencia de transformación del mundo. En una palabra: el poder de la creación en ambos órdenes es revolucionario.