l

La Vitalidad es el presente. Todo está en la vida y es la vida, los cuerpos mueren pero la vida continúa, es eterna. Siempre se está en medio de la vida y la vida en medio de nosotros. Nos atravisa para llegar a otros, así como atravesó a otros, para llegar hasta nosotros. La vida es incontrolable, poderosa, inalienable, misteriosa, creativa. La vida es salvaje: es el amor.



sábado, 4 de febrero de 2017

PERVERSIDAD Y REBELDÍA EN LA VEJEZ: Gilles Deleuze & Félix Guattari

"Tal vez no se pueda plantear la pregunta ¿Qué es la filosofía? hasta tarde, cuando llega la vejez y la hora de hablar concretamente. De hecho, la bibliografía es muy escasa. Se trata de una pregunta que nos planteamos con moderada inquietud, a media noche, cuando ya no queda nada por preguntar. Antes la planteábamos, no dejábamos de plantearla, pero de un modo demasiado indirecto u oblicuo, demasiado artificial, demasiado abstracto, y, más que absorbidos por ella, la exponíamos, la dominábamos sobrevolándola. No estábamos suficientemente sobrios. Teníamos demasiadas ganas de ponernos a filosofar y, salvo como un ejercicio de estilo, no nos planteábamos qué era la filosofía; no habíamos alcanzado ese grado de no estilo en el que por fin se puede decir: ¿pero qué era eso, lo que he estado haciendo durante toda mi vida? A veces ocurre que la vejez otorga, no una juventud eterna, sino una libertad soberana, una necesidad pura en la que se goza de un momento de gracia entre la vida y la muerte, y en el que todas las piezas de la máquina encajan para enviar un mensaje hacia el futuro que atraviesa las épocas… "[1]

Estas son las palabras de las hermosas páginas con las que inicia ¿Qué es la filosofía?,  el último libro escrito por Deleuze, publicado en 1991 y escrito junto con Félix Guattari, y en el cual, ambos se ocupan en definir desde su perspectiva inmanente qué es la filosofía y qué es filosofar.

Cuando escriben estas palabras Deleuze tiene aproximadamente sesenta y seis años y Guattari sesenta y uno. En ellas se manifiesta una sorprendente manera de referirse a la vejez, inesperada para la manera habitual en la que se piensa sobre esta etapa de la vida y sobres los ancianos. Ya que desde los criterios utilitarios y productivitas, la vejez es una etapa indeseable, definida por la minusvalía. El anciano pasa a formar parte de los márgenes sociales, ya que desde la perspectiva de la productividad tanto su cuerpo como sus capacidades mentales se encuentran en un proceso de degradación y minusvalía en la competencia del mercado laboral, se supone que es menos vital, y aún peor, menos fuerte para el trabajo que implica la única fuente del valor de los hombres en un mundo en el que los seres humanos se convierten únicamente en instrumentos o piezas-engranes del trabajo como producción de mercancías.  La vejez es una forma de marginalidad social.


Sin embargo, para ellos que durante toda su vida reivindicaron la causa concreta de diferentes marginalidades y exclusiones, y los derechos y dignidades de la marginalidad misma, la vejez se convierte en una nueva condición para experimentar, pensar y resistir. De manera disidente reivindican su ancianidad como un momento, pero sobre todo, como una intensidad de la vida, una nueva potencia y una nueva situación en el tiempo y el espacio que les permite acceder a una perspectiva distinta más adecuada para pensar algo que en medio de los compromisos asumidos, las obligaciones sociales y los problemas acuciantes pocas veces es pensado con el tiempo, el desapego y la tranquilidad necesarios: la filosofía misma.






lunes, 9 de enero de 2017

SIN NECESIDAD DE RECONOCIMIENTO NI PERMISO: LA FILOSOFÍA POLÍTICA DEL MAGONISMO

Preguntarse qué es la filosofía, cómo existe y ha existido en América Latina es fundamental, como una forma de dignificación del hombre y sus posibilidades, no ante los ojos de alguien que mira hacia sí mismo o nos mira desde la arrogancia del que se cree señor, eso no tiene sentido, sólo consistiría en reproducir la servidumbre con otros gestos, nuevas caravanas, si se sigue haciendo desde los mismos criterios. Es necesario replantearse el centro y los espacios de la cultura, así como la diversidad de mundos que han existido y existen como realizaciones de las capacidades productivas de los seres humanos en otras coordenadas, latitudes y tiempos. Es necesario dejar de valorar y pensar como si virtualmente estuvieramos en el primer mundo de la cultura negando el mundo en que vivimos. Se plantea como una necesidad de la filosofía del presente y del futuro abandonar la estafa de la metrópoli de las letras para habitar y hacer mundo desde el espacio en que nos encontramos, entender y reivindicar la dignidad de los otros hombres y sus mundos, todas aquellas otras formas de vida que fueron negadas en el pasado y que muy probablemente hoy necesitamos para hacer frente a la catástrofe en que se encuentra la sociedad, la naturaleza y el hombre en el mundo que trató de sacrificarlo todo en aras de la cultura de la raza que pretendía tener el patrimonio de la verdad.

El Magonismo radicaliza el humanismo anarquista al plantear el problema de la humanidad, los derechos y la dignidad de todos incluyendo indígenas, obreros, jornaleros y campesinos cuya condición real queda sacrifiada en el formalismo de los principios universales propio de las filosofías igualitarias del liberalismo en que desemboca el humanismo renacentista e ilustrado, con lo cual, retoma una de las problemáticas fundamentales de la sociedad latinoamericana que es la desigualdad humana y la diferencia cultural.

El pensamiento magonista produce una singular forma de anarquismo que parte de una estratégica postura liberal que inicialmente se opone al gobierno del dictador Porfirio Díaz y promueve un proyecto político garantista, y paulatulatinamente tiende de manera abierta al anarquismo desembocando en una nueva concepción del anarquismo al incorporar a las tesis anarquistas, las formas de vida y organización indígenas, ya que el movimiento guardó estrecha relación con grupos indígenas de los cuales hizo suyas sus causas integrándolas a su programa e ideario políticos.




miércoles, 4 de mayo de 2016

Segundo manifiesto de la Poesía Materialista

Escribir telegramas hoy es una acción disidente y una delicadeza como ayer lo fue pasear una langosta como si fuera un perro. Caminar con una lámpara encendía en pleno día. Apuntar con una pistola al público burgués que va a entretenerse con un espectáculo burgués mientras el mundo es saqueado y vendido por usureros y ladrones.
Para producir una nueva poética es urgente hacer una historia y una economía política de las palabras-imágenes. Hay que cuidarnos económicamente. Hoy todo se despilfarra y se malgasta porque todo tiene precio pero poco valor. Las palabras ya no valen ni dicen nada.
En París está la memoria del siglo XX. El lugar de las vanguardias y retaguardias. Aquí levantaron la voz el artista y el comerciante al mismo tiempo. El mismo día abrieron sus puertas las galerías y los prostíbulos.
Hoy todos tienen el derecho de hablar y la posibilidad concreta de escribir y que se les lea. Pero no dicen nada. Las palabras abundan como las imágenes de las mercancías. Y así como nadie tiene lo que quiere nadie tiene algo que decir.
En Europa se cree que todo es mercancía por eso se tiene la necesidad de comprar y de vender todo lo más caro que sea posible.
Las pantallas se convierten en aparadores de mol y estantes de supermercado en los que las personas ofrecen su imagen como si buscarán a alguien que quiera comprarlas.
Así como el café es descafeinado. La leche deslactosada. Y el sexo sólo se hace con preservativo. Las palabras son un gesto más de una selfi. Las palabras no tienen cuerpo. Ni peso. Ni significan nada. Son hologramas.
Las palabras hologramas abundan como un cacareo. En otro momento lo subversivo era guardar silencio hoy es hablar poco y encontrar las palabras que aún tengan cuerpo. Y si es posible. Aquellas todavía capaces de cantar y danzar.
El surgimiento y desarrollo del capitalismo requirió de nuevos hombres capaces de vivir asinados y trabajando en fábricas y oficinas todo el tiempo. Así surgen las ciudades. Sin embargo con ellas también. Nuevas formas de percibir y gozar. Eso Baudelaire lo supo muy bien.
El flaneur es un habitante más de las ciudades pero también una nueva forma de artista hecha posible por las condiciones materiales de la ciudad y la tecnología. Un parásito del trabajo de otros pero al mismo tiempo el último preocupado y ocupado por los otros.
Antes. Al principio. Se hablaba poco y sólo se escribía sobre cosas importantes. Pocos hombres sabían escribir y leer. Y cuando un hombre leía los demás guardaban silencio.
Antes. Sólo se fotografiaba lo que era importante. Hoy se fotografía todo. No porque todo sea importante sino porque ya no se sabe qué lo es.
El capitalismo es una máquina destructora y un organismo parasitario que parlotea sobre la producción pero sólo produce baratijas mientras se apropia de lo que realmente tiene valor. A saber. La vida de los hombres. Su pensamiento. Sus sentimientos. Sus palabras.
Si el capitalismo hubiera existido desde el principio no existiría el mundo ni la palabra mundo. El hombre solitario y avaro nunca hubiera podido hablar. Son los pueblos y los colectivos los que hablan para compartir lo común. El mundo.
París 2015





martes, 17 de noviembre de 2015

Sobre la Barbarie actual

                                         
La violencia es un recurso de los animales para imponer un orden o una forma que el hombre tiene para desahogar su impotencia. Sin embargo, incluso los animales utilizan la violencia como último recurso, antes están una serie de signos y códigos que advierten, persuaden o convencen de evitar el conflicto. Las posiciones, movimientos y sonidos son un lenguaje de la socialidad y la negociación entre los animales, la lógica entre ellos es la sobrevivencia, por eso sólo atacan en los términos de lo necesario, para alimentarse o defenderse, en un medio en el que toda energía es preciada, y por eso mismo, cuidada. Un "orden" de la crueldad o el caos en la naturaleza es incosteable, y por ello, irrealizable. Al contrario de lo que se piensa los animales no son violentos, son agresivos, su fuerza la focalizan para alimentarse o defenderse.

Por su parte, el hombre, que es otro tipo de animal, llega a ser violento de una manera tan absurda como frecuente, y no es absurda en términos morales o lógicos, es absurda porque es inútil, porque su violencia no le ayuda a vivir o ser mejor, al contrario, se convierte en la causa de su sufrimiento o destrucción, que pasa por deshumanizarlo, e incluso, por hacerlo perder las cualidades de los animales. El hombre es violento no para resolver problemas sino para evitar solucionarlos ocultándolos o destruyendo a quien da testimonio de ellos, por eso es un recurso de quien en su impotencia no pueden resolver sus problemas. Los hombres violentos no son como animales sino como bestias, son brutales, utilizan la potencia de sus capacidades no para resolver sus problemas sino para destruirse a sí mismos y a sus semejantes, algo que ningún ser vivo hace.

Los atentados vividos en Paris la noche del 13 de noviembre son expresiones de la brutalidad de los seres humanos de este tiempo, pero no sólo de un lado, tanto los musulmanes fundamentalistas como los occidentales patriotas y democráticos son expresiones de la barbarie de este tiempo, la brutalidad de los hombres que buscan imponer en el mundo un orden en que todo les pertenezca a unos cuantos, las sociedades capitalistas desarrolladas, aunque esos pocos no lo puedan usar o sólo lo desperdicien mientras el resto de sus semejantes mueren por no tener lo necesario (otra forma de violencia); y la brutalidad de quienes oficialmente desahogan su resentimiento y odio acumulado durante siglos frente a quienes se supone que los ha sometido y usado, pero en los hechos colaboran para que sus enemigos sigan teniendo justificaciones morales y políticas para seguir haciendo daño a los pueblos que ellos dicen vengar.

Esta guerra como otras, como la mayoría, como todas, no tiene causas justas ni santas, es una guerra para justificar el robo, para volver a "ordenar" el mundo que durante las últimas tres décadas empezó a perder el orden producto de la Segunda Guerra Mundial, porque USA quien salió victorioso de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra Fría, ha perdido paulatinamente la hegemonía de la economía, la industria y la tecnología...


lunes, 24 de agosto de 2015

Infancia e Inmanencia en Gilles Deleuze


¿Qué es la infancia? Para algunos o según lo que dicen algunos, lo es todo. Infancia es destino reza la setencia. El momento más importante de la vida donde se reparten fortunas y condenas como antaño hacían las hadas en el viejo cielo. O un idilio al que toda la vida se anhela regresar, pero a veces, y según un secreto por todos sabido desde que existe el psicoanálisis -y pocas veces  confesado públicamente -, la infancia es el infierno del cual se busca toda la vida inutilmente escapar. Ya que se ha concebido la mente, pero sobre todo, al inconsciente del hombre como una profunda memoria infantil, un teatro en el que se escenifica una y otra vez la misma obra llamada infancia, puesto que es la única que existe.[1]

Mientras que para otros, la infancia carece de importancia cuando lo que se busca no es volver ni escapar, sino encontrar, descubrir o conocer algo nuevo. Para ellos, creadores y buscadores, la infancia carece de importancia, o solamente la tiene como una coordenada más en la geografía de sus vida, solamente un conjunto de puntos y fragmentos, de líneas que indican el momento de un proceso más grande, ni siquiera el principio del mismo,  pues "las cosas" empezaron mucho antes y son obra de fuerzas sociales y naturales que producen y a traviesan la existencia infantil.  



lunes, 20 de julio de 2015

LAS BASES MAYAS DEL ZAPATISMO


     Los mayas tienen otro principio cultural distinto al occidental, mientras Occidente tiene como principio al "YO", desde la antigüedad y como estructura básica metafísica, epistemológica y psicológica que se concreta en el sujeto cartesiano, el ego psicoanalítico con sus tres dimensiones (ego, ello y superyo), el propietario burgués o el consumidor posmoderno; los mayas tienen como principio el NOSOTROS. Lo cual, convierte a los mayas actuales en un pueblo dislocado respecto a la cultura de la modernidad capitalista, y al movimiento que nutren, el zapatismo, en inactual, respecto al presente y por su propuesta radicalmente alternativa de futuro.

     Carlos Lenkersdorf filósofo y lingüista que tuvo relación 30 años con comunidades tojolabales con las cuales experimentó un proceso de inclulturación explica este principio "nosótrico" en función de dos elementos básicos que se ramifican en todos los aspectos de la cultura tojolabal:

1) TIK.  En todas las lenguas mayas la palabra clave de la estructura gramatical es el fonema "TIK" que estructuralmente se presenta como un sufijo y funciona como una especie de desinencia en todas las expresiones mayas, y significa NOSOTROS, es decir, toda expresión lingüística y pensamiento se refiere al NOSOTROS, a la comunidad. Lo cual, determina todos los aspectos de la vida social y cultural produciendo relaciones y conductas sociales definidas por la importancia del colectivo, de manera explícita y consciente. De hecho, al escuchar cualquier frase maya siempre se escucha el fonema "tik", que está conjugando un verbo o indicando la pertenencia de algo a la comunidad. Como intuyó el lingüista Carlos Lenkersdorf desde su primer acercamiento con las lenguas mayas en 1972, al presenciar una asamblea de mayas-tzeltales y describir lo que escuchó de la siguiente manera:


viernes, 10 de abril de 2015

Vida de Spinoza

La vida de Baruch de Spinoza nos es descrita fundamentalmente en un corpus ya canónico de biografías[1]: Lucas, Kortholt, Bayle, Colerus y Monnikhoff; documentos que en unos son producto de una profunda admiración, y en otros, una forma de propaganda negativa para prevenir contra los efectos del autor y su doctrina monstruosa. Parte fundamental de ese corpus, lo constituye también, el valioso conjunto de la correspondencia del autor[2] y se complementa con trabajos más recientes que cuentan con una sólida base documental como los de Dujovne, Feuer y Th. De Vries.

Baruj de Spinoza[3] nace en la comunidad judía de Ámsterdam en la primera mitad del siglo XVII. Desde muy temprana edad experimenta la pérdida con la muerte de su madre Hana Devora quien muere cuando él tenía seis años y posteriormente la de sus hermanos Yitzhak y Miriam. Su familia era acaudalada y se dedicaba al comercio, su padre Michael de Spinoza era una importante figura en la comunidad, tanto, que llegó a ser varias veces parnas, anciano o mayor, tenía un negocio en el cual Spinoza trabajó desde la edad de trece años y hasta dos años después de la muerte de su padre, acaecida en 1656, asociándose entonces con su hermano Gabriel y fundando la compañía comercial de importación y exportación de frutos Bento et Gabriel de Spinoza.

En el seno de la comunidad judía estudia hebreo, las escrituras, el Talmud y materias comerciales, y por su cuenta ciencias, dando muestras de ingenio e inteligencia. Ya en su juventud muestra especial interés por el estudio del latín por
lo que recibe instrucción inicial por parte de un estudiante alemán para después pasar a las manos del médico y profesor de latín Franz van den Enden quien posteriormente fue sospechoso de un ateísmo divulgado entre sus jóvenes alumnos, y que se dice, terminó sus días colgado en Francia por alentar la subversión de una provincia a favor de la liberación de los Países Bajos.[4] Spinoza se relacionó tanto con la familia de este médico que llegó a considerar la posibilidad de casarse con su hija única. También traba relación de aprendizaje con el rabi Menasshe ben Israel al lado de quien conoce a varios libre pensadores amigos suyos, como el famoso teólogo calvinista y hereje Isaac Peyrere a quien trata justo seis meses antes de hacer pública su separación de la sinagoga y de la ritualidad cotidiana, suponiendo algunos estudiosos que por ese periodo también mantuvo relación con Juan de Prado, notable personaje anatemizado antes que Spinoza[5].



CUENTO SOBRE AYOTZINAPA: AYOMEH (tortugas)

Con profundo respeto a los compañeros normalistas caídos y desaparecidos, y a todos aquellos que siguen luchando por encontrarlos.

(Primer día de clases de la generación 2014-2019 de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa Gro.)

- ¡Es más grande de lo que me acordaba! ¡Aquí cabe todo el centro del pueblo y hasta sobra! Ni en la fiesta de mi pueblo hay tanta gente...

- Estoy bien lejos de la casa y el pasaje cuesta setecientos pesos. Son ocho horas y setecientos pesos. Así, solamente voy a poder ir hasta noviembre.

- ¿Qué estará haciendo Mamá? Aunque se estuvo aguantando cuando me dio la bendición me di cuenta que lloraba pa' dentro, así, sin lágrimas y con el sentimiento cortado nada más por los suspiros, como cuando velamos a mi hermano Jorge. Lo mataron en el camino así nada más. Desde que él se murió anda muy triste, pero le dije a José que no deje de ir a verla todos los días. Ella bien sabe que me vine acá para estar mejor, cuando regrese todos vamos a estar mejor…

- ¡Está chingón! Va a estar bien bueno vivir aquí. Entrar a las clases, y después en la tarde, hacer lo que quiera. Jugar fucho, tocar la guitarra, echar relajo con los compas, ir a Chilpancingo o a Tixtla. Sí... Y salir de comisión a otros lados como me contaron que se hace. Lo único que voy a extrañar es a la Rocío, pero en cuanto pueda voy a verla. ¡Al rato
le escribo una carta!...

- ¡Cuánta raza! ¿Con quiénes me irá a tocar en el dormitorio? Ya tengo harta hambre. ¿A qué hora dijeron que daban de comer?...



jueves, 8 de enero de 2015

Tradução do texto Spinoza e os Mayas –tojolabales: a utopia de uma possível filosofia política



                                     
 
                                                                            A Carlos Lenkersdorf

1- Por que relacionar Spinoza com uma cultura tão distante como a Maya?
- Spinoza é um filósofo inatual e deslocado.

a) INATUAL (no sentido nietzschiano):  Spinoza pensa desde outro tempo:
Visionário- Profeta de um povo e um mundo por vir- Messias
Negri indica que Spinoza dá origem a uma mudança de época a pensar as 2 modernidades: uma liberal burguesa, outra democrática revolucionária.
Jhonatan Israel, propõe que Spinoza é a base do pensamento ilustrado.
Deleuze disse que se trata do Cristo dos filósofos, em torno a este mistério imanente se aproximam e distanciam os demais filósofos.
Antonio Damasio confirma com métodos científicos do século XX e particularmente com experimentos e casos de neurologia afirmações que Spinoza faz sobre a fisiologia do corpo humano e suas emoções.


miércoles, 7 de enero de 2015

SPINOZA Y LOS MAYAS-TOJOLABALES: la utopía de una posible filosofía política.



                           

                                                                                              A Carlos Lenkersdorf
  

* Conferencia dictada en el XI Coloquio Internacional Spinoza y Nosotros celebrado el mes de noviembre de 2014 en Rio de Janeiro Brasil.

1. ¿Por qué relacionar a Spinoza con una cultura tan distante como la maya?

- Spinoza es un filósofo inactual y dislocado.

a) INACTUAL (en el sentido de Nietzsche): Spinoza piensa desde otro tiempo:

Visionario-Profeta-Mesías de un pueblo y un mundo por venir.

Cambio de época: Negri señala que da origen a dos modernidades, una liberal-burguesa y la otra democrático-revolucionaria.
Jhonatan Israel señala que Spinoza es la base de la mayor parte del pensamiento ilustrado.
Deleuze dice que se trata del Cristo de los filósofos, en torno a cuyo misterio inmanente se acercan y alejan el resto de los filósofos.
Antonio Damasio confirma con métodos científicos del siglo XX y particularmente con experimentos y casos de neurología afirmaciones que Spinoza hace sobre la fisiología del cuerpo humano y las emociones hace trecientos años.

2) DISLOCADO: Spinoza piensa desde otro u otros mundos.

No se saben todas las fuentes o tradiciones de que abreva Spinoza y de las que se sabe se duda acerca de cuánto y cómo lo influenciaron:

No cita en sus textos, y después, cuando muere sus amigos sacan los libros de su biblioteca pues nadie quiere relacionarse con con su nombre y él no quería relacionar su nombre con nadie por los temas tan "delicados" de que está hablando.

Fuentes:
-La tradición judía tanto la cabalística como las denominadas corrientes no dualistas y la profética.
- Cabala: Dios es ein-sof (infinito).
- Las corrientes no dualistas que no distinguen entre Dios y "su creación".
- La corriente profética o eloista del judaísmo que exalta el conocimiento y la comprensión por sobre la obediencia como formas de relacionarse con Dios.
-Atilano Domingues señala la cercanía de Spinoza y los primeros círculos spinozistas con sectas cristianas que reivindicaban el valor del verbo encarnado, el logos, que era Cristo, por sobre la obediencia de las prescripciones judaicas.
-Se especula, a partir del sello con el que cerraba su correspondencia, sobre la posible influencia y participación en algún grupo Rosa Cruz.
-La introducción de La reforma del entendimiento tiene la forma y los motivos de las introducciones de los tratados menonitas del siglo XVII.
- Deleuze señala que el cartesianismo sólo fue una retórica que Spinoza utilizó para decir cosas nuevas y distintas.
- Negri descubre e interpreta el supuesto dibujo que Spinoza hace del cuerpo y los motivos del napolitano Macianelo de Amalfi con su propio rostro, como si él quisiera dirigir una revuelta popular.

La obra de Spinoza es un acontecimiento filosófico que a traviesa los siglos y que en gran parte aún está por interpretarse, puesto que pertenece radicalmente a OTRO TIEMPO Y OTRO MUNDO, por ello, es necesario y pertinente recurrir a recursos interpretativos serios distantes en el tiempo y en el espacio.

jueves, 28 de agosto de 2014

LA ACTUALIDAD E INACTUALIDAD DEL EZLN EN EL S. XXI

Los zapatistas no son de este tiempo, y sin embargo, en muchos momentos han parecido ser los que más claramente lo entienden en un mundo en el que la mayoría de las personas no pueden entender la realidad en la que viven, porque creen o quieren vivir en otro mundo que constantemente los excluye. Por ejemplo, cuando en la década de los noventa la sociedad mexicana ingenuamente celebraba la ilusión salinista [1] de la entrada de México al primer mundo de la abundancia de los centros comerciales, la sofisticación del inglés en sus televisiones, la fast food a la vuelta de la esquina y los espectáculos internacionales como la evidencia de que los mexicanos formaban parte del mismo club que los habitantes de los países del primer mundo [2] ; frente a esas ilusiones, los zapatistas fueron el primer movimiento social en la historia que se opuso de manera explícita a la globalización cuyo nombre apenas y algunos académicos estaban balbuceando. [3] No hay que olvidar que su levantamiento el primero de enero de 1994 coincidió con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (NAFTA) entre USA, Canadá y México, y que en sus primeras declaraciones el EZLN denunció este hecho como una condena a muerte para todos los pueblos indígenas de México y que era la causa inmediata de su levantamiento. [4]

Paralelamente a esta lucidez para entender los signos de los nuevos tiempos, los zapatistas han tenido mucha fuerza, primero para resistir a los ataques de la realidad global que los condenaba a muerte y después del gobierno mexicano, que desde su aparición pública ha tratado de exterminarlos por no aceptar públicamente esa condena ni para ellos ni para todos los que son como ellos, es decir, todos aquellos individuos y grupos del pueblo mexicano que por sus circunstancias, características o decisión son un estorbo para el avance de la comercialización de los recursos naturales y culturales de México: quienes no tienen dinero para consumir ni nada que ofrecer que pueda ser comprado. [5]

También ha caracterizado activamente la fuerza a los zapatistas cuando han propuesto y realizado sorprendentemente, a pesar del acoso del que son objeto, nuevas formas sociales alternas al "orden" capitalista, esto, desde que se rompió el diálogo con el gobierno después de que éste traicionó en reiteradas ocasiones la tregua que suspendió el enfrentamiento armado [6] y cuando en el año 2001 con la promulgación de la Ley de Derechos y Cultura Indígena incumplió los compromisos asumidos en los Acuerdos de San Andrés, que son un conjunto de medidas que el gobierno pactó con el EZLN y buscaban producir las condiciones jurídico-políticas que permitieran vivir dignamente a los pueblos indígenas y se resumen en dignidad, democracia, justicia y libertad. [7]




domingo, 20 de julio de 2014

LA IGNORANTE ERUDICIÓN DE OCTAVIO PAZ

Octavio Paz habla del EZLN desde el laberinto del criollismo intelectual.

En el mundo del poderoso no caben más que
los grandes y sus servidores. En el mundo que
queremos nosotros caben todos.

4a Declaración de la Selva Lacandona


Ignorancia, servilismo, ridícula arrogancia y mal gusto son las características de las palabras de Octavio Paz cuando habla de zapatismo, política o cultura. Es como una María Félix de las letras, puro flatus vocis (término irónico con el que los medievales sutilmente se referían a quienes hablaban para no decir nada confundiendo el orificio de su boca con el de su ano: una boca que sólo produce aire), otra "estrella" de utilería de la alta sociedad mexicana, que por cierto, cuando sucedió el levantamiento de los zapatistas en 1994 los calificó de "nacos".

Octavio Paz forma parte de un sector de la intelectualidad mexicana heredera del poder, una élite de intelectuales y "artistas" que llevan a la cultura los prejuicios, vicios y abusos de la sociedad mexicana, y sobre todo, de los sectores de los que formaron parte, así, el eurocentrismo, el clasismo, la complicidad con las fuerzas, por una parte conservadoras y por otra capitalistas, son las perspectivas fundamentales de su quehacer "cultural". Y es comprensible, pues es precisamente esta estructura clasista, e incluso racista, la que hace posible su posición.

Se podría pensar que la condición conservadora de un intelectual es una cuestión secundaria y que sus posiciones políticas no influyen en nada a su obra y mucho menos que sean capaces de afectar de algún modo a la cultura, sin embargo, no es así, al contrario, pues la obra "sirve" o tiene por contenido, valores y razones que definen su forma expresiva y su sentido. Y mucho menos puede pensarse que no afecten a la cultura, cuando la relación de esos intelectuales con el poder hace que tengan puestos políticos de toma de decisiones en la política cultural, difundiendo y haciendo de la ignorancia, los prejuicios y la charlatanería los criterios de la promoción de autores y obras.



martes, 3 de junio de 2014

El lenguaje de la poesía materialista

El lenguaje es como un cabello
o como la sombra de un arete,
en el cuello de una mujer.
Un juego misterioso y vivaz,
como las hojas de un árbol
que juegan a transformarse
agitadas
despiadadamente
por el
v i e n t o .

miércoles, 5 de marzo de 2014

Materialismo Histórico y Poesía


El materialismo histórico es nieto de otros pensamientos. Nació con una sonrisa insolente en los labios frente al ingenuo y arrogante tiempo del progreso. ¿Hacia dónde vamos? ¿Necesariamente hacia lo mejor, hacia el perfeccionamiento del hombre? El materialismo histórico nació adolescente en la pluma de un poeta redimido, siempre crítico, burlón y hedonista, su arrogancia era de otro tipo, escéptica frente a los crédulos, fanáticos e ignorantes. De los sacerdotes y sirvientes de la corte al grotesco burgués. Y no podía ser de otro modo, partir de la materia es basarse en el cuerpo, en los sentidos, ahí donde el testimonio de la vida concreta no permite mentir ni ser engañado. Vivir se convierte en el método por excelencia, los viejos ortodoxos le llamaron praxis pero antes fue poyesis y arete, el materialista se construía así mismo, no solamente dándose forma sino sobre todo un contenido: haciéndose un alma.

El materialismo trata sobre la vida: producir y reproducir la vida, al mundo y al hombre. Producir los sentidos y con ellos la percepción, el pensamiento. Por lo tanto, una ciencia, un pensamiento, una poesía materialista no puede soslayar esta noble labor. Y los instrumentos para hacerlo son un legado y una invención, sería ingenuo pensarlo de otro modo, una ilusión moderna, un dogma: la materia no se destruye. Existe la continuidad sin la cual no podría existir el cambio, y el poder de la ignorancia tiene la necesidad de interrumpir ciertas continuidades y perpetuar otras, hacernos creer absolutamente novedosos y conservadores cuando le conviene, haciéndonos encarnar así sus valores ya podridos.

Qué cosas se están por inventar y qué por reencontrarse es algo no decidido en el infinito de la rugosa realidad, pensar que sólo habremos de reencontrar es tan pobre como pensar que sólo podemos inventar, una pobreza respecto al futuro y la otra respecto al pasado, cuando el presente es un haz de luces y energías infinitas. Somos el testimonio del infinito y la abundancia de los posibles.




sábado, 8 de febrero de 2014

¿Qué es la Inmanencia?

     Para Gilles Deleuze no existía un centro o corazón de la realidad en su totalidad ni de las cosas en particular.[1] Nada que fuera superior o mejor que el resto, no porque las cosas y sus características carezan de dignidad, sino porque todas participan de la misma dignidad, la dignidad de ser.[2] Puesto que para él, no existe instancia alguna por encima del ser, sino que el ser lo es Todo, un Todo que es infinito y absoluto, por lo que no puede ser limitado por nada (es infinito), y por esa razón, tampoco ajeno a nada (es absoluto), pues lo ajeno o lo otro sería su límite. El Ser es lo más común, y por ello, carece de jerarquías.

Por el contrario, pensar la realidad en términos de una jerarquía de los entes no es propiamente pensar sino repetir, replicar errores, ilusiones de la trascendencia… forzarse y forzar a concebir lo que es siempre idéntico a otra cosa, el lugar ocupado en una jerarquía, donde la superioridad y la inferioridad relativas son dictadas por un orden de la representación, que por (su) derecho, ocupa el lugar de lo que existe en realidad. En el pensamiento de la jerarquía,[3] lo que las cosas son, su identidad, se define por la superioridad o inferioridad relativas entre ellas y dictadas por una escala de valores que es ajena a lo que las cosas son. El ser y lo que es como la representación de otra cosa. Cuando lo que es está cambiando constantemente tanto en lo general, realidad, como en lo particular, entes; y pensarlo, consiste en percibir y entender ese cambio que se expresa como diferencición constante de lo que es: en y por el ser, como causa inmediata, al no existir jerarquía.




La inmanencia en el pensamiento de Spinoza

La importancia del pensamiento de Baruch de Spinoza es fundamental para Deleuze básicamente porque él fue quien mejor planteó, de manera más pura,[1] la inmanencia; y porque para Deleuze, la filosofía consiste en hacer un planteamiento de la inmanencia, ya que la realidad es la inmanencia y conocerla consiste en trazar su plano, la cartografía de la situación existencial que tanto histórica como singularmente constituye al hombre. Por esta razón, al final de su vida Deleuze declaró que como el hombre inculto que era lo olvidaba todo, por ello cada que tenía que estudiar algo tenía que iniciar desde el principio, con una excepción, Spinoza, porque a Spinoza lo llevaba en el corazón: …me produce una gran alegría, cuando me veo obligado a ponerme a trabajar de nuevo sobre un tema anexo o sobre el mismo tema– debo empezar otra vez desde cero, con la excepción de unos pocos casos, porque a Spinoza le llevo en el corazón, no se me olvida: es mi corazón, no mi cabeza.”[2]

La inmanencia, como el Dios de Spinoza (infinito y absoluto), es una unidad muy especial y extraña, incluso imposible de concebir, al carecer de límites. Pues por una parte, en tanto absoluta nada le es ajeno y engloba todos los entes del presente, pasado y futuro (implicación) en una misma y única unidad; y por otra, en tanto infinita, esta unidad carece de límites en el sentido de que no tiene principio ni final, es eterna, y comprende una infinidad de entes, en cantidad y cualidad, que son producidos por la infinita fuerza de existir que la constituye. Y a pesar de ser imposible de concebir en su totalidad, la inmanencia constituye el principio de lo real, el supuesto metafísico –que Spinoza busca plantear en términos lógicos- que explica, sin recurrir a ficciones irracionales, porque el ser es.

viernes, 8 de noviembre de 2013

1 MANIFIESTO de La Poesía Materialista

La POESÍA MATERIALISTA es el pasado y el futuro que desconocemos. No es solamente el presente.

Son las imágenes que duermen en los cuerpos.

Es todo lo que pueden ver nuestros ojos y lo que no ven, no han visto y quizá nunca terminarán de ver.

Es el sueño de los cuerpos.

El sonambulismo de la vida.

Son las moléculas de la retina cambiando.

Es el fantasma de la alegría que levita como un perfume a nuestro alrededor.

Son los órganos que nos esperan en el futuro

Son las alas, la cola, la cresta y las garras que una vez tuvimos y volveremos a tener.

Somos nosotros volando.
Nuestros aterrizajes.
Es nuestra teletransportación.
El baile de la
te-le-quí-ne-sis
y la
te-le-pa-tía...



lunes, 19 de agosto de 2013

¿Qué es la Voluntad de Poder?

 “Y volví la espalda a los poderosos cuando vi que lo 
que llamaban poder consistía en regatear y chalanear 
por el poder con la chusma. Me he tenido que tapar los 
oídos e irme a vivir entre pueblos con idiomas distintos al 
mío para no oírlos ni entenderles cuando se pusieran a 
chalanear y regatear por el poder."

Nietzsche. Así habló Zaratustra

A partir de elementos interpretativos: textos, claves y perspectivas, queda claro que por voluntad de poder, Nietzsche no se está refiriendo al dominio-sometimiento de los otros como finalidad de la voluntad, sino de un autodominio, de la conquista de uno mismo que era el objeto principal de la sabiduría antigua y con Nietzsche se convierte nuevamente en la finalidad más importante de la filosofía, acceder a una “voluntad libre”, a una voluntad de poder afirmativa de la vida. Interpretación que es posible hacer legítimamente desde las claves de la multiplicidad de las fuerzas, su interioridad y el título del apartado donde se menciona por primera vez el concepto. La superación de uno mismo, se refiere a un proceso fundamentalmente interno y personal, pues si se es señor se es señor de uno mismo, superando la servidumbre impuesta por los otros y concretada en la asimilación de sus valores; y si se es siervo, se es siervo de otro y de los valores impuestos por otro. De tal manera, la cuestión del poder se refiere sobre todo a la cuestión de una autarquía resultante de una autonomía o de una servidumbre basada en la heteronomía, de tal modo se puede mandar, someter o dominar a otro sin dejar de ser esclavo de los valores establecidos, la única diferencia es la de ser un esclavo vencedor o un esclavo vencido:

Nuestros señores son esclavos que triunfan en un devenir-esclavo universal: el hombre europeo, el hombre domesticado, el bufón… Nietzsche describe los Estados modernos como hormigueros, en los que los jefes y los poderosos vencen por su bajeza, por el contagio de esa bajeza y esa bufonería. Cualquiera que sea la complejidad de Nietzsche, el lector adivina fácilmente en qué categoría (es decir, en qué tipo) habría colocado Nietzsche a la raza de los<<señores>> concebida por los nazis. Cuando el nihilismo triunfa, entonces y sólo entonces la voluntad de poder deja de querer decir <<crear>>  y significa: querer el poder, desear dominar (por tanto, atribuirse o hacerse atribuir los valores establecidos, dinero, honores, poder…) Ahora bien, esa voluntad de poder es precisamente la del esclavo, es la manera como el esclavo o el impotente concibe el poder, la idea que tiene de él, y que aplica cuando triunfa[1]

Mientras la auténtica libertad y poder se definen por la capacidad de valorar desde la afirmación de la vida, siendo ella misma superación constante de sí misma (creación, cambio y devenir), con lo cual, el hombre de la voluntad de poder es aquel que encarna las fuerzas creativas y “dominadoras”[2] de la vida. Por ello, Deleuze enfatizará a lo largo de su obra que con la voluntad de poder no se busca el poder ni el dominio del otro,[3] sino, la conquista del inconciente, y con ello, de la afectividad y las propias capacidades físicas e intelectuales. Si fuera de otro modo, el aparatado donde menciona Nietzsche por primera vez la voluntad de poder se titularía “Sobre el dominio de los otros”, “La voluntad de dominar” o algún otro título relativo a la relación política con la otredad, mientras que el título asignado, La superación de uno mismo, implica la dimensión política, sobre todo, en relación con uno mismo y la ética, los valores que uno mismo se impone para la autosuperción de sí mismo y el dominio de las propias fuerzas reactivas.

jueves, 11 de julio de 2013

Literatura Primitiva en la Post-modernidad

El tiempo de hoy es el de lo post y la muerte. Es el Apocalipsis. Tan semejante a los anuncios de una religión milenarista que se promociona por televisión entre comercial y comercial, que termina por trivializar el final. De tal manera, ya es común escuchar hablar sobre todos los finales: de la historia, del arte, de la filosofía, la literatura, el estado, las identidades y las utopías... Paradójicamente relatados por la historia, la literatura, la filosofía y el arte.

Sin embargo, como un no-muerto el capitalismo y su cultura están más vivos que nunca mientras que todo aquello en lo que se sostiene muere, o por lo menos anuncia como un espectáculo (con elevadas regalías por supuesto) su agonía. Quizá Marx tenía una profunda razón que se deja ver en estos momentos liminares, cuando se refería al capitalismo con la metáfora de un vampiro que alimenta su vitalidad de la muerte en todas sus modalidades (trabajo enajenado, enfermedad, sufrimiento, barbarie, violencia y muerte física).

O quizá esta versión apocalíptica de nuestro tiempo se trate del paroxismo de una ilusión, de una locura o un sueño con el que la humanidad sustituyo la realidad, llamada modernidad. Ya que, si bien  la post-modernidad implica una crisis fundamental en la cultura y las estructuras sociales, la modernidad no agota la cultura ni mucho menos lo que el hombre es y puede vivir, a pesar de que uno de los principio de esta haya sido la cancelación de cualquier otra cultura en la creencia de que la racionalidad moderna implicaba la superación del saber llevado a su más alto grado. Así el pensamiento moderno embarcado en el entusiasmo del humanismo, racionalismo y positivismo tan pragmáticos como capitalistas niega los valores no únicamente de las otras épocas histórico-conceptuales occidentales (paradójicamente la primera víctima de oxidente es occidente mismo) sino también cualquier otra cosmovisión cultural de cualquier lugar o tiempo.

Por su parte, en la post-modernidad partiendo de tal universalidad se pretende que el derrumbe de lo que en la modernidad se construyó es el derrumbe absoluto de lo humano e incluso del mundo. Y así, se hace pasar la crisis actual como un hoyo negro con la capacidad de tragarse una galaxia, y en un descuido, al universo entero.

Antes bien y siguiendo con las analogías concibamos al tiempo presente sí como una cavidad oscura, como un espejo negro. Pero no tan afectada de dramatismo ingenuo, pensémoslo… como la boca de un caldero, sí… como un caldero al cual interrogar por el futuro, a la manera de un caldero de bruja o cualquiera de esos utensilios que en los primeros tiempos, los primeros hombres usaban  para saber el porvenir cuando era propicio o necesario.

 

martes, 4 de junio de 2013

La Anarquía Metafísica y Teológica de Baruch de Spinoza

Las concepciones metafísicas de la equivocidad y la analogía se constituyen en una filosofía trascendente de lo uno ya que ambas nociones del ser reconocen una instancia superior al ser, una instancia anterior y superior a los existentes, Dios, desde la cual parte la determinación, el orden y la jerarquización de todo lo que es en una unidad trascendental. Es decir, tanto en la concepción analógica como equívoca del ser un elemento exterior y superior al ser tanto en orden como en jerarquía determina toda posibilidad de existencia, que en los términos de ese mismo orden se convierte en la única existencia posible, ya que la única realidad posible a de ser la de ese orden. Por lo que la filosofía adquiere las características de lo uno y lo trascendente.

En el mismo sentido, estas dos nociones del ser implican la clásica concepción trascendente de Dios como Dios-padre, Dios-juez y Dios-todopoderoso, en tanto que la situación de preeminencia y superioridad en la que se le concibe con respecto al ser implica un orden creado en todas sus dimensiones absolutamente por Dios en su infinita perfección, y por ende, la creación misma adviene también un orden moral establecido desde la eternidad como un imperativo metafísico, y en el límite, un orden teleológico tendiente hacia una finalidad predeterminada desde la creación misma: la salvación o el advenimiento del mundo o la vida verdaderos. Pues todos estos elementos supeditan lo existente a la unidad y perfección divinas externas al ser, y en el límite, niegan la existencia y la vida múltiple y diferente en virtud de ese mismo uno trascendente. 

“Las filosofías de lo Uno son filosofías que implican fundamentalmente una jerarquía de los existentes, de ahí el principio de consecuencia, de ahí el principio de emanación…”[1]

…siempre es, finalmente, una diferencia entre el ser y algo superior al ser, puesto que la jerarquía será una diferencia en el juicio. Entonces, el juicio se hace a nombre de una superioridad del Uno sobre el Ser. Se puede juzgar el Ser precisamente porque hay una instancia superior al ser. Entonces la jerarquía es inscrita desde esta diferencia, puesto que la jerarquía, su fundamento mismo, es la trascendencia del Uno sobre el Ser…” [2]

Y en tanto la unidad trascendente es una unidad absoluta y la dimensión política resulta estratégica en las concepciones metafísicas, deviene elemental la determinación de lo político en los términos de la jerarquía, resultando el Estado además de una reproducción en el orden social de las jerarquías del ser, una realidad tan necesaria como legítima puesto que sí la organización política es así, fundada en la jerarquía y en la concomitante concentración de poder en la cúpula de la jerarquía, es porque así está determinado desde la unidad trascendente como un imperativo metafísico por el que se hace pasar el régimen como el único posible y su estructura jerárquica como algo además de debido y necesario como algo bueno, resultando de ello una legitimidad incuestionable. Entonces, el orden social por excelencia y necesidad, es aquel en el que la jerarquización de los individuos y el sometimiento de los más es una constante de la verticalidad política, que como el ser, funciona adquiriendo sentido y realidad desde un elemento superior que adquiere las cualidades de lo trascendente, en este caso, de lo socialmente externo, que daría origen a una diferencia radical entre los que mandan y los que obedecen en virtud de este orden.

Spinoza dándose cuenta de las implicaciones de las nociones equívoca y análoga asume una posición unívoca radical, y al involucrarse de una manera tan fuerte y profunda en el problema neurálgico de la filosofía de ese momento desemboca en las innovaciones de un pensamiento sumamente singular y visionario que al empatar plenamente el ser con Dios crea una nueva filosofía con su concomitante nueva política, a partir de una nueva concepción de Dios.

Deleuze nos dice que Spinoza concibe el Ser en una especie de ontología pura en la cual todo lo que es ser se dice en el mismo sentido, es decir, que todo lo que es participa con la misma dignidad y calidad del Ser como totalidad pues no habría un elemento externo trascendente, sino que, todo es ser en tanto que la unidad no se ubica por encima de los existentes sino que es el infinito conjunto de todos los existentes: Dios es el ser. Diferencia sustancial ya que la unidad no se encontrará más allá de lo que es sino que es precisamente eso, los existentes; idea además de desconcertante y compleja extremadamente bella, pues sin perder los atributos metafísicos más prodigiosos de Dios como son la perfección, la infinitud, la eternidad, la omnisciencia y omnipotencia, en su concepción divina Spinoza,  piensa a Dios como la totalidad infinita de todo que no es limitada o contenida por lo que no-es, sino que contiene y comprende absolutamente todo.

“Lo que me parece impresionante en la ontología pura, es hasta que punto repudia las jerarquías. En efecto, si no hay Uno superior al Ser, si el Ser se dice de todo lo que es en un mismo y único sentido, esa me parece la proposición ontológica clave: no hay unidad superior al ser y, entonces, el ser se dice de todo eso de lo que se dice, es decir se dice de todo lo que es, se dice de todo ente, en un mismo y solo sentido.”[3]





lunes, 6 de mayo de 2013

Nietzsche, Cultura Alemana y Nazismo


¡La cizaña pretende hacerse pasar por trigo!
  Mis enemigos se han vuelto  poderosos
  y han desfigurado la imagen de mi doctrina,
  hasta el punto que aquellos a quienes quiero
  más se han llegado a avergonzar de lo que
  les di…”   Nietzshce. Zaratustra                                                                                                                                                                      

En este apartado desarrollaremos históricamente la forma problemática en que se conformó el canon de interpretación de la obra de Nietzsche que predominó hasta la década de los sesentas, a partir de la lectura, primero conservadora y después fascista, desarrollada en Alemania fundamentalmente en la década de los años treinta. A través de una exposición elemental del proceso de conformación de dicho canon y su uso político, en el itinerario de la recepción germana del pensamiento nietzscheano.

La influencia de la tradición del pensamiento alemán en Nietzsche se deja ver básicamente en la primera etapa de su pensamiento que va de 1869 a 1876, en la cual, recuperando ciertos elementos, sobre todo, del romanticismo alemán va conformando su postura inicial como formador y educador de una nueva cultura alemana, haciendo propia en gran medida la causa nacional-germana, a través del grupúsculo de Richard Wagner. Esto resulta evidente, en elementos como el intenso interés por la Antigüedad clásica, sobre todo por los griegos, el pensamiento mítico y presocrático que trata de recuperar en la conformación del nuevo espíritu alemán; un esteticismo exacerbado que da un lugar privilegiado al arte -como la alternativa o como el complemento de la metafísica- y al artista -como “genio”-; una especie de culto a la naturaleza como expresión del espíritu; y una oposición al simplismo del racionalismo moderno, más que en los términos de un irracionalismo de un anti-racionalismo que reivindica otras formas de conocimiento como la intuición, la estética o el misticismo (Novalis, Hölderling, Schelling, Bachofen).


En esta fuente del pensamiento nietzscheano se hace presente de manera notable la influencia de Spinoza, ya que sus ideas abastecen conceptualmente al pensamiento primero romántico y después ilustrado del idealismo alemán, y dan la pauta de orientación a una parte fundamental de los debates entre sus integrantes. Todo esto tiene lugar con la aparición abierta del pensamiento de Spinoza en la filosofía, que tiene lugar en la Alemania del siglo XVIII con la disputa en torno al panteísmo (Streit der Panteismus) y da lugar a lo que se conoce como la primera Spinoza-Renaissance,[1] un episodio fundamental del pensamiento alemán, en el cual, reaparece en la escena del pensamiento filosófico la figura del supuestamente olvidado “perro muerto”, Baruch de Spinoza, al discutirse la preeminencia de Spinoza en la filosofía paralelamente a la integración sistemática al pensamiento alemán de muchas de sus ideas.




jueves, 14 de marzo de 2013

Lo Político en Nietzsche


“El combate espiritual es tan brutal
como la batalla de los hombres.”
             Arthur Rimbaud

“Es la guerra, pero la guerra sin pólvora y sin humo, sin actitudes bélicas, 
sin pa­thos ni miembros dislocados, todo eso sería aún «idealis­mo». Un error 
detrás del otro va quedando depositado sobre el hielo, el ideal no es refutado, 
se congela..."     Nietzsche

Los dos ámbitos en que consideramos se desarrolla lo propiamente político del pensamiento nietzscheano: uno ético-individual y otro político-civilizatorio. Dos líneas de engranaje en las que funcionan los conceptos políticos nietzscheanos adquiriendo todo su sentido crítico, pero sobre todo, emancipatorio.

Desde sus fundamentos el pensamiento de Nietzsche se politiza en el sentido profundo del término, es decir, se constituye en una profunda meditación del poder. Como ya lo indicamos, su pensamiento parte de una concepción ontológica del mundo radicalmente positiva, en la cual, el “ser” se caracteriza por la potencia y productividad de sus fuerzas que son el mundo, los elementos del mundo, y por ende, el hombre mismo: “la voluntad de poder.” Paralelamente, el otro factor que define el carácter de esta meditación sobre el poder es el cuerpo, como epicentro del pensamiento, que orienta completamente la concepción del poder en un sentido radicalmente inmanente, puesto que es desde el cuerpo, en la forma de concebir sus potencialidades inherentes y su existencia concreta, que Nietzsche plantea el concepto del poder y sus consecuencias prácticas en lo ético y lo político.

Y nuevamente, en esta dimensión, las correspondencias con el pensamiento de Spinoza se hacen fundamentales para la interpretación deluezeana. Ya que Deleuze, desde la afirmación de su perspectivismo spinozista, es capaz de captar los elementos críticos, emancipatorios y revolucionarios que desde la extrema positividad del “ser” va adquiriendo el poder en el pensamiento de Nietzsche, que a su vez, va a definir el conjunto de la filosofía de este último en los términos de la más absoluta inmanencia y radical materialismo.

Las dos líneas de sentido, en las que señalamos se articulan como engranes los conceptos políticos de Nietzsche, y nos permiten comprender más claramente su pensamiento político, son  las que denominaremos la dimensión “ético-individual” y la “político-civilizatoria”, que si bien interactúan todo el tiempo una en la otra y como conjunto, para efectos didácticos resulta adecuado presentarlas por separado. De tal manera, es posible comprender con mayor rigor y profundidad el pensamiento político de Nietzsche si como hace Deleuze procedemos a su estudio en los términos de estas dos dimensiones en relación con el pensamiento de Spinoza. Y si bien, Deleuze lo hace de manera implícita, centrando su atención más que en la exposición de cada una de estas dos líneas, en el desarrollo sistemático conceptual de su interpretación del pensamiento de Nietzsche, nosotros trataremos de hacer esta labor de manera explicita, pues además, simultáneamente trataremos de mostrar la manera en que trabaja el propio Deleuze a través de la exposición de estas dos líneas de sentido.

En términos generales la línea ético-individual implica la dimensión de la sensibilia, el ámbito de los afectos (sentimientos, deseos, pasiones, devenires) fundamental tanto para Nietzsche como para Spinoza, en el sentido de una “política de las pasiones”. Puesto que como advirtieron Nietzsche y Spinoza la política se juega no solamente en el ámbito de las instituciones sino, sobre todo, de la interioridad de los hombres produciendo o bloqueando sentimientos, y con ello, provocando comportamientos (servidumbre o libertad). De tal manera, en la vida concreta de cada hombre el tipo de comportamiento con que actúa en sus relaciones, desemboca en una instancia fundamental ha procurar desde la conciencia y el sentido que aporta una ética. 



martes, 19 de febrero de 2013

EL PUEBLO Y LA TIERRA DE LA POESÍA


La poesía materialista ha de ser poyesis y praxis o no será. Y de existir su poética, también materialista, se ocupará de la realidad que siendo infinita comprende lo existente y lo posible: el mundo real que como un vaso estrangula el alma de los hombres; pero sobre todo, los infinitos mundos posibles que la imaginación es capaz de concebir, y donde ser(í)á posible nuevamente respirar la vida.

Si la poesía (el arte) es poyética es porque crea-produce mundo. Y para el hombre su mundo es espacio vital, territorio y cuerpo. Entonces, la poesía produce si no la vida sí las formas de la vida, o para ser más precisos, los modos de vivir. Y entonces, la poesía y el arte adquieren el carácter de Ética al producir la interioridad del hombre, la casa que se habita (el ethos), el viejo sueño de los griegos y los románticos de convertir la vida en una obra de arte. Algo dramáticamente necesario en este tiempo pleno de confusión y muerte.

Ahora bien. ¿Qué clase de territorio y cuerpo, de mundo, ha de ser aquel que la poesía  es capaz de producir? ¿Uno irreal? ¿Uno ilusorio? La respuesta es dada en función de cómo concibamos a la literatura y los elementos con los que produce. Si la literatura solamente produjera con palabras su mundo no sería más que un discurso que no puede pasar de ser un "bello" discurso. Pero si entendemos que la poesía produce con estados del cuerpo y el pensamiento, con imágenes e ideas que conllevan sentimientos, pasiones, sensaciones y percepciones (aiestesis: lo sensible), entonces, lo que entra en juego es la determinación del cuerpo y la propia vida, el modo en que vivimos y como actuamos, ya que tanto el pensamiento como el cuerpo se van articulando en función de la regularidad y continuidad de sus estados.

La poyesis de las palabras muestra la importancia del pensamiento, las imágenes y los estados emocionales, una dimensión fundamental de lo humano pues todos y todo el tiempo estamos imaginando no solamente para entretenernos como se cree, de una forma por demás vulgar, sino que lo hacemos -imaginamos- al conocer, pensar,  recordar, desear; pero sobre todo, al actuar o no actuar, en función de lo que imaginamos son las cosas. En esta situación fundamentalmente vital la literatura es un instrumento extraordinario para imaginar y la poesía el arma por excelencia para hacerlo en las circunstancias más importantes de la vida, como desde la antigüedad dan testimonió las prácticas de los hombres en la mitología, la religión, las tradiciones y la magia, ámbitos donde se ha jugado el sentido y sobrevivencia de las comunidades y se han resuelto en los términos de la palabra poética.

La respuesta de qué clase de mundo es capaz de producir la poesía desde la  perspectiva de la poyesis se dice en plural y versa sobre lo posible: lo que produce la poesía es el conocimiento y la experiencia virtual de posibles modos de vida y nuevos mundos.